La Xunta se resiste a atender a una niña embarazada "por la mentalidad gitana"

Una niña gitana de 13 años, María C. J., está embarazada de cinco meses y vive con sus padres y sus nueve hermanos en una caravana en un descampado de Redondela (Pontevedra). La familia no ha aclarado quién es el padre del bebé. Los servicios sociales de la Xunta dicen mantener "un seguimiento constante" del caso para determinar si la muchacha ha sido violada, aunque agregan que su intervención es muy difícil "por la idiosincracia de los gitanos".La situación de María fue denunciada por Avelina Rey, directora de una residencia de ancianos. La menor no es consciente de su estado de gestación, porque "tiene una edad mental de una niña de siete años y no sabe ni lo qué es un periodo", según Rey.
La pequeña tampoco ha concretado quién la ha dejado embarazada. Primero comentó que había sido violada por su hermano y un primo. Sin embargo, la Consejería de Trabajo, cuyo departamento de Servicios Sociales atiende a la familia desde hace tiempo, informó ayer de que no existen datos para confirmar que la muchacha fuese violada o que se haya producido un incesto.


























































