Entre dos aguas
La Bolsa española y, consecuentemente, los inversores, se han quedado como en suspenso -a medio camino entre las posibilidades técnicas y la realidad- tras la escalada de las cotizaciones y la acumulación de problemas, tanto económicos como sociales.En el terreno económico hay que situar el desconcierto que, todavía ayer, registraba el mercado ante la contabilidad oficial, mientras que del lado social quedan los escándalos y la situación laboral por la que atravesamos en estos momentos.
El volumen de negocio es, con más de 13.000 millones de pesetas, una clara muestra de un mercado con expectativas, por más que el ambiente se empeñe en demostrar lo contrario.
Los grandes mercados de valores internacionales tampoco ofrecen una salida coherente, ya que esta vez se ha dividido entre avances y tomas de beneficios, con el agravante de que algunas de éstas últimas tienen el carácter de una reacción técnica.
No es de extrañar que el índice si haya detenido en una zona de nadie como es el nivel del 260%, antesala de una resistencia muy sólida y con una margen más que suficiente sobre el famoso soporte del 250%. Al cierre de la sesión de ayer, el índice de la Bolsa de Madrid pierde un 0,33%, mientras que el IBEX 35 cede un 0,21%.


























































