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Crece el debate ante la huelga del 28-M

La ejecutiva socialista considera "injustificada y desmedida" la convocatoria del paro general

Cuando faltan nueve días para la huelga del 28-M crece la polémica, en especial dentro de la esfera socialista. El líder de UGT, Nicolás Redondo, aseguró que el PSOE "cava su tumba" al apoyar el recorte del paro y la Ley de Huelga, mientras que la ejecutiva del partido calificaba la convocatoria de "injustificada y desmedida". El presidente González negó que exista un clima de crispación social: "Sólo existen algunos alterados", dijo. Entre tanto, la policía impidió la ocupación de las oficinas del Inem por parte de dirigentes sindicales.

La Ejecutiva Federal del PSOE, a nueve días de la huelga general, quiso mostrar tanto pública como internamente una situación de relativa tranquilidad, aunque en un comunicado difundido tras su reunión de ayer reiteró que la convocatoria "resulta injustificada y desmedida, porque no se han agotado las vías de diálogo y. negociación". Asimismo, los socialistas expresaron su confianza en que las centrales sindicales "reconsideren su actitud".En este contexto, los miembros de la ejecutiva no ahorraron críticas al Partido Popular y a Izquierda Unida por relacionar el mítin del próximo domingo en Sevilla, en el que intervendrán Felipe González y Alfonso Guerra, y la conmemoración del Día de las Fuerzas Armadas en la jornada de huelga, con una campaña de los socialistas para contrarrestar los efectos de esa movilización.

En la ejecutiva se consideró "insólito" que dichos partidos pretendan que la actividad política del país tenga que paralizarse o modificar su calendario, en función de la fecha "que los sindicatos han elegido para realizar una jornada de paro".

Según las informaciones recogidas después de esta ejecutiva, los puntos de interés se centraron en lo que Felipe González llamó "objetivo 97, con una extensa disertación sobre la necesidad de que el plan de convergencia con Europa se lleve a cabo. La dirección socialista reiteró su apoyo al plan en el comunicado difundido ayer.

Por su parte, el ministro de Economía y Hacienda, Carlos Solchaga, señaló ayer en Barcelona que, en su opinión, el coste político que tendrá para el PSOE y para el Gobierno el decreto que recorta el subsidio de paro será "mucho menor del que creen los comentaristas políticos", informa Efe. Según Solchaga, "tarde o temprano la gente se dará cuenta de que el Gobierno está haciendo lo que es necesario aunque a veces tenga unos planteamientos iniciales impopulares".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 19 de mayo de 1992