Briceño reconoce ante el juez que su coordinadora no está legalizada

El líder de la Coordinadora de Vecinos de Villaverde Bajo y Perales del Río, Nicanor Briceño, reconoció ayer ante el titular del Juzgado de Instrucción número 6 de Madrid que su colectivo es ilegal, ya que no figura en el Registro General de Asociaciones del Ministerio del Interior y carece de estatutos.

Briceño hizo estas afirmaciones ante el juez y la abogada de la Asamblea Cívica de Villaverde, asociación que ejerce la acción popular en las diligencias abiertas por el citado juzgado contra la coordinadora de Briceño por los hechos acaecidos en la polémica operación de realojo de 88 familias gitanas en el asentamiento de Los Molinos.

En declaraciones a Servimedia, Teresa Sánchez, letrada de la Asamblea Cívica, expresó su sorpresa por el hecho de que una asociación ilegal como la de Briceño haya podido funcionar durante tanto tiempo y con cierta notoriedad en diversos ámbitos.

"No se entiende cómo Briceño, que ha liderado un colectivo que no figura en el registro del Ministerio del Interior, se haya reunido con el delegado del Gobierno o el director general del IVIMA y haya hecho peticiones a las juntas municipales", indicó la abogada.

A su juicio, es muy grave que una "asociación fantasma, sin estatutos ni responsables directos, haya sido capaz de movilizar a tanta gente, sobre todo por las consecuencias dramáticas que se podían haber producido"

"Ataque de amnesia"

En la sesión celebrada esta mañana en el Juzgado de Instrucción número 6, Sánchez formuló al líder vecinal una batería de preguntas sobre los incidentes ocurridos a partir de septiembre del año pasado, con ocasión del realojo de 88 familias gitanas procedentes de Los Focos en el asentamiento de Los Molinos. Según relató la abogada, Briceño "ha debido de sufrir un ataque de amnesia", porque en sus respuestas apenas manifestó vaguedades y se limitó a señalar que no recordaba nada.

La representante de la Asamblea Cívica le preguntó por los enfrentamientos entre policía y vecinos, los pasquines en los que se llamaba a los ciudadanos a manifestarse contra los gitanos y sucesos como el incendio de una caseta de obras o varias agresiones. Sin embargo, Briceño aseguró que apenas recordaba nada y que no entendía por qué la abogada le formulaba a él esas preguntas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 28 de abril de 1992.

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