Los gestores de Ibercorp causan pérdidas de 9.100 millones a Sistemas Financieros

La intervención de más 20 instrumentales -vinculadas al grupo Ibercorp- en compras masivas de acciones de su participada, Sistemas Financieros, para mantener la cotización ha sido una de las causas de que esta última sociedad perdiera unos 9.100 millones de pesetas entre 1989 y 1991. La prolija descripción de esta operativa y sus múltiples irregularidades fue efectuada ayer por Luis Carlos Croissier, presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en su comparecencia en el Congreso, a petición del grupo Popular, para explicar sus actuaciones sobre el caso Ibercorp.

Aunque la sesión de ayer fue mucho más distendida que la comparecencia del pasado 20 de febrero, la cuantiosa información aportada por Croissier, "pulcra y razonablemente detallada", según el diputado de Izquierda Unida, Ramón Espasa, -quien volvió a pedir la dimisión del gobernador del Banco de España- pone al descubierto la magnitud de las irregularidades del grupo Ibercorp, cuyos principales propietarios son Manuel de la Concha y Jaime Soto. La diputada del PP, Luisa Fernández Rudi, se mostró satisfecha por la información aportada aunque estimó que se había facilitado demasiado tarde. El presidente de la CNMV manifestó que "estamos en presencia de una operativa masiva de autocartera a través de un grupo de sociedades que integran el grupo Ibercorp". La existencia de autocartera -compra de acciones propias- tiene un límite legal máximo del 5%, para evitar la manipulación de las cotizaciones.

El escándalo de Sistemas Financieros (SF) estalló al trascender la modificación de la lista de vendedores de acciones de SF solicitada por la CNMV en su primera investigación sobre la autocartera de esta sociedad. En la lista facilitada a la Comisión se omitió el nombre de Mariano Rubio, gobernador del Banco de España, y los primeros apellidos del ex ministro Miguel Boyer y de su esposa.

La autocartera en SF ha sido mucho más difícil de descubrir ya que las compras de acciones no se efectuaron directamente por la propia sociedad ni a través de filiales, sino a través de unas 20 sociedades instrumentales constituidas por personas físicas ligadas al grupo Ibercorp, y que llegaron a tener entre el 23% y el 50% de acciones de SF.

Las primeras compras se efectuaron en 1989 a través de Mecalux, Ratiol, Sirne y RTS. La operativa siguió mediante otras sociedades como Anónima Igna y Katana, RTS, Ratiol y Sirne. Todas estas entidades fueron constituidas por personas físicas ligadas al grupo Ibercorp. En el caso de RTS, la compra de acciones de SF para mantener su cotización le acarreó unas pérdidas de 700 millones de pesetas. Para sanearla, la propia sociedad Sistemas Financieros compró RTS absorbiendo sus pérdidas y amortizando las acciones que tenía de la primera.

Posteriormente intervinieron otras firmas como Holding 3, Beut, Superholding y Triholding creadas por los mismos. Otras instrumentales son Consulting de Inversiones y Tenedora General de Muebles e Inmuebles.

La mecánica de estas operaciones es siempre la misma. Estas instrumentales emiten pagarés que son adquiridos por Sistemas Financieros o por sociedades del Grupo Ibercorp. Con el dinero obtenido compran acciones de Sistemas Financieros y mantienen alta su cotización.

Todas estas operaciones han causado una sangría a SF de unos 9.100 millones de pesetas. El conjunto de estas operaciones se ha efectuado vulnerando normas de la Ley del Mercado de Valores. Ello ha significado la apertura de 13 expedientes por faltas graves y muy graves, ahora en distintas fases de tramitación: propuestas de sanción, formulación de pliegos de descargos, careo etc. Los expedientes son por resistencia a la actividad inspectora, simulación de transferencias, interposición de personas, prácticas para modificar los precios, declaraciones incompletas de datos y trato discriminatorio de clientes. Las sanciones supondrán multas y expulsión de la actividad financiera.

Sobre los verdaderos propietarios de Shaff, Croissier reveló que un paquete de acciones de 150.000 dólares es propiedad de André Laurent-Athtalin, cuñado de Mariano Rubio, que hasta ahora sólo aparecía como apoderado, y que la ampliación de 375.000 dólares permanecía en manos de la panameña Interfides, de la que se desconocen sus verdaderos titulares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 28 de abril de 1992.

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