María Románov, designada heredera de la corona de los zares rusos
El gran duque VIadímir Kirílovich Románov, el heredero del trono de los zares que falleció el martes en Miami a los 74 años, será enterrado la próxima semana en San Petersburgo, la capital imperial que sólo visitó una vez en vida, en noviembre pasado. El Consejo Supremo de la Orden Imperial Rusa decidió el viernes a designar heredera de la corona a María VIadimírovna Románov, hija del fallecido y de su esposa Leónida, una noble georgiana con la que se casó en España tras la II Guerra Mundial.
Una vez caído el comunismo, no ha surgido pega alguna para que los restos del aspirante a la corona rusa puedan descansar en su patria, pero sí para que lo hagan en la fortaleza de Pedro y Pablo. Con el argumento de que la fortaleza está destinada a otros usos desde hace mucho tiempo -es un museo-, el alcalde de San Petersburgo, Anatoli Sobchak, ha rechazado la petición de la familia imperial de que el gran duque sea enterrado en ella, y ha ofrecido como alternativa el cementerio del gran monasterio de Alexandr Nevski, también en San Petersburgo.


























































