Condenada a prisión Leona Helmsley, la reina de los hoteles neoyorquinos

Leona Helmsley, la reina de los hoteles neoyorquinos, se desmayó ayer poco después de que un juez de Nueva York le comunicara que el 15 abril debe ingresar en un centro penitenciario para cumplir una condena de cuatro años. Helmsley, acusada de evadir impuestos, se hizo célebre con la frase "los impuestos sólo los pagan los pobres".Leona, como la llaman sus empleados y los periodistas de la gran manzana, ha conseguido que el juez rebaje la sanción económica que se le había impuesto en 850.000 dólares, pero no ha conseguido evitar la humillación que representa dejar la suite del Helinsley Palace donde vive por un cuarto" sin moqueta ni aire acondicionado en una penitenciaria-granja.

La noticia del envío a prisión de Helmsley, una de las noticias del año en Nueva York, se conoció ayer a mediodía. Helmsley dijo, nada más conocer la decisión del juez: "Enviarme a prisión es una condena a muerte para mí y para Harry". Harry es su esposo, el propietario del imperio Helmsley y uno de los hombres más ricos de EEUU.

El juez Thomas Griesa, el magistrado que comunicó la sentencia a Helmsley, dejó abierta la posibilidad de que la famosa hotelera pudiera retrasar el inicio de su condena una semana si recurría.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 18 de marzo de 1992.

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