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LA REFORMA PENDIENTE DEL INSTITUTO NACIONAL DE EMPLEO

Abandonados a su suerte

El Inem desconoce las caracteristicas profesionales de cada parado

Hace apenas cinco años una oficina de empleo simuló ser una cárcel turca de principios de siglo para el rodaje de una película. La situación hoy no es muy distinta. Las oficinas de nueva construcción tienen un aspecto menos lúgubre, pero siguen siendo un mero registro de parados y no cumplen la misión de darles trabajo. El Instituto Nacional de Empleo desconoce su clientela, las características profesionales de cada demandante de un puesto, no está informatizado y carece de suficientes medios técnicos y humanos, pese a los reitera dos anuncios de reforma realizados en los últimos ocho años.

Un parado dijo: soy notario" y fue registrado como tal. Es la anécdota. Lo cotidiano es que un empresario pida un administrativo y la oficina de empleo le mande un fontanero, un médico o un camarero. La conclusión es que los parados y las empresas acuden al Inem por pura obligación y tienen que buscarse desesperadamente unos a otros por sus propios medios.Las cifras son dramáticas. Tan sólo el 9% de los contratos que visa el Inem corresponden a trabajadores buscados por sus propios medios. El resto de ofertas de empleo llega con nombres y apellidos.

Domingo Bartolomé experto en temas de empleo de UGT reduce este porcentaje hasta el 6%. Explica que unos 200.000 puestos de los que gestiona el Inem son contratos por convenio con los ayuntamientos con lo que "no son ofertas de empleo libre; no es penetración en el mercado de trabajo". Y añade que, además, "la oferta que llega al Inem es residual porque las empresas antes han buscado en sus ficheros, han puesto un anuncio en la prensa y como último recurso han ido al Inem".

Fernando Moreno, de CEOE, afirma que "el empresario desconfía cada vez más del Inem" y recurre "al boca a boca"; por eso sus ofertas son nominativas, aunque cumple el papeleo de esperar a que la oficina pública le envíe un trababajador. Se trata de un mero trámite ya que, no sin cierta connivencia, empresario y parado contestan que no se trataba de una oferta adecuada.

No es un problema sólo de España. Un debate celebrado en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) concluyó que el aumento vertiginoso del paro de los últimos años ha desbordado todos los sistemas públicos de empleo. En Alemania, por ejemplo, lo han solucionado reforzando ese servicio y en Francia o Países Bajos han recurrido a complementarlo con oficinas privadas.

Falta de medios

En España, de las tres funciones que tiene el instituto público, dos -la gestión del subsidio de desempleo y de la formación ocupacional- las cumple con cierta efectividad. Para la tercera, -buscar empleo a parados- no cuenta con medios técnicos y la informatización de sus oficinas, anunciada desde hace años, no se termina de poner en marcha.Tampoco posee medios humanos y tiene que atender a 2.400.000 parados y otro millón de demandantes de empleo con una red de 600 oficinas y 15.400 trabajadores. La mitad de ellos son funcionarios, cuando en 1987 representaban el 80%. Es el organismo del Estado en el que más rotan sus empleados. La razón es la dura tarea que deben desempeñar, con unos clientes peculiares -los parados- que necesitan una atención adecuada a su grave problema.

De esos casi dos millones y medio de desempleados que se han de atender, la mitad son parados de larga duración, lo que quiere decir que gran cantidad se ha desprofesionalizado a medida que va sumando años en las listas del paro. El 40% de los parados lleva así más de dos años. Aunque el Inem y el Ministerio de Trabajo han rehusado dar su opinión, Ramón Salabert, director general del Inem, ha reconocido ante los sindicatos que con los medios técnicos y humanos que cuenta lo único que puede hacer es pagar las prestaciones por desempleo.

Salce Elvira, secretaria de empleo de CC OO, señala que deltotal del presupuesto del Inem se dedica un 5% a personal y casi el 90% al pago de prestaciones. Comenta que para alcanzar el ratio medio de funcionario por parado que hay en el resto de los países de la CE, el Inem tendría que tener 6.000 trabajadores más. Según UGT, cada funcionario trata a 40 o 50 parados por día. Y CC OO apunta qua hay oficinas que tienen adscritos la friolera de 15.000 parados. "Al final, para una entrevista de selección de personal que hacen las empresas privadas se necesita casi media hora mientras que en el Inem dura tres minutos", señala Domingo Bartolomé, de UGT.

Parados desconocidos

¿Qué les puede ofrecer el Inem? Si se dividen por grupos profesionales las ofertas genéricas que tiene este sistema público de empleo, la más numerosa es la de peones (19,22%), le sigue construcción y artes gráficas(15,09%), agricultura, ganadería y pesca (13,20%), seguidos de administrativos (11,76%) y profesionales y técnicos (11,5%). El grupo profesional con menos ofertas de trabajo es el de directivos de empresas privada (0,13%), y a continuación, la minería y siderometalúrgica (3,34%) y comerciantes y vendedores (6,46%).Si las ofertas que tiene el Inem se dividen por actividad económicas, el capítulo de otros servicios se lleva casi el 40%. Después va el comercio y la hostelería con más del 20% y, en tercer lugar, la construcción. La actividad económica de energía y agua es la que tiene menos ofertas en el instituto (0,24%).

Pero ¿cómo es esa masa de gentes desempleada formada por 2,4 millones de hombres y mujeres?. El Inem sabe que el 40% tiene entre 20 y 30 años y los otros grupos de edades, pero desconoce sus cualificaciones profesionales y las aptitudes laborales cde cada uno de ellos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 15 de marzo de 1992