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Arabia se enfrenta al resto de la OPEP en los recortes a la producción de crudo

Las negociaciones entre los trece ministros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) se intensificaron ayer cuando empezaron a barajarse posibles recortes. Arabia Saudí se opone a recortar más la producción, mientras que la mayoría del resto de los miembros buscan subir sustancialmente los precios.

La calma rodeó la reunión hasta última hora de ayer, pero se vio de repente interrumpida por el rumor de que Arabia Saudí abandonaba la reunión.Este rumor tuvo un impacto inmediato en el mercado de futuros de Nueva York, donde los precios descendieron casi 30 centavos. Un delegado saudí desmintió el rumor que sí sirvió para apoyar las tesis de quienes creen que la batalla no ha hecho más que empezar.

Tras una reunión a primera hora de la mañana en la que el secretario general, el indoneso Subroto, dio a conocer las conclusiones del comité de expertos sobre la demanda para los próximos meses, los ministros iniciaron sus habituales conversaciones bilaterales. La comisión de expertos calcula que la demanda de petróleo proveniente de la OPEP para el segundo trimestre del año ascenderá a 22,77 millones de barriles al día (mbd).

Teniendo en cuenta que la organización produce en la actualidad 24,3 mbd para equilibrar el mercado, la OPEP debe reducir 1,5 mbd.

Rumor de abandono

El ministro de Nigeria y presidente de turno de la OPEP, Jibril Aminu, hospedó en su suite hasta ayer tarde a las delegaciones de Venezuela, Irán, Argelia, Qatar, Libia, Gabón, Emiratos Arabes Unidos (EAU) y el secretario general de la OPEP, el indonesio Subroto, para ponerse de acuerdo a la hora de hacer una oferta a Arabia Saudí. La sesión plenaria ha sido pospuesta hasta hoy.El rumor de abandono de los saudíes, como método de presión, no sorprendió a nadie. Arabia Saudí ya en una de las últimas conferencias amenazó con dejar la organización sino se atendían sus peticiones. Esta actitud despierta las iras de países como Argelia e Irán, que están cansados de los desplantes saudíes.

Al término de la reunión de la mañana, el ministro saudí, Hisham Nazer dijo a los periodistas en un tono jocoso que su país tenía ahora mismo "un nivel de producción muy agradable", al que no están dispuestos a renunciar. El principal escollo de las negociaciones es la resistencia de Arabia Saudí, que produce el 36% del crudo del cartel frente al 25% que producía antes de la invasión iraquí de Kuwait, a recortar en mayor medida su producción que los pequeños productores y su deseo de seguir dictando la política del cartel.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de febrero de 1992

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