Renfe perdió el año pasado 65.000 millones más de lo previsto
El año pasado no fue bueno para Renfe. La compañía va a presentar las pérdidas más cuantiosas de su historia, unos 250.000 millones de pesetas, es decir, 65.000 millones más de lo inicialmente previsto. Las líneas de cercanías, el descenso en los ingresos por conflictos laborales y el parón en las ventas de terrenos han sido, según Renfe, las causas fundamentales de este déficit, sólo comparable al que se registró en 1984, ejercicio que cerró con unas pérdidas de 232.795 millones.La situación del ferrocarril, que las centrales sindicales califican de "crítica y de abandono" y la Adminstración de preocupante, ha llevado a la dirección que encabeza Mercé Sala a prefilar un plan de empresa que se concretará este fin de semana. Se trata de superar a toda costa "el ambiente de decadencia viscontiniano" que, según un alto cargo, reina en la compañía.
Entre las pérdidas más significativas se cuentan las de las líneas de cercanías. En este segmento del servicio, según la empresa, se cumple la - máxima "a más usuarios, más pérdidas". De esta forma, el aumento en el número de viajeros del pasado año (50 millones) ha elevado las pérdidas hasta los 30.000 millones. En mercancías, las pérdidas han sobrepasado los 10.000 millones de pesetas. Las huelgas y amenazas de bomba han costado 3.000 millones en reducción de ingresos y la pérdida de 600.000 viajeros.
Página 33


























































