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Cristianos, musulmanes y autonomía

Grupos bereberes denunciarán hoy en Madrid el racismo

Desalentados por un futuro incierto y cansados de las dificultades del aislamiento, se sienten "españoles de segunda". Ven para sus males una sola medicina: "Autonomía". Con esa reivindicación, 2.000 ceutíes y melillenses han llegado a la Península y hoy se manifestarán en Madrid. Pero su fantasma les ha acompañado: representantes de varios grupos musulmanes de Melilla han aprovechado la marcha para ir también a Madrid a denunciar el racismo que aprecian en el proyecto de autonomía del PP.

El alcalde de Melilla, Ignacio Velázquez, del PP, no ocultaba su indignación tras desembarcar ayer por la mañana en Almería: "Son los de siempre, que además tienen una actitud pro marroquí". Se refería a los dirigentes musulmanes de Terra Omnium, la Asociación Religiosa Musulmana y el Partido Hispano-Bereber, que poco antes tomaban el avión para contrarrestar, también en Madrid, las peticiones de la caravana autonómica.

"Están claramente manejados por el PSOE, que no da la cara y manda como reventadores a una escasa representación del colectivo musulmán", acusaba el alcalde, uno de los animadores de la petición de comunidad autónoma para Ceuta y Melilla. Los tres grupos musulmanes creen que el proyecto de autonomía que propone el PP les discrimina y es racista. Una de sus reivindicaciones es lograr que su lengua, el cherja, sea oficial en Melilla.

La noticia de esta contramarcha no arredró los ánimos de los 675 melillenses -la mayoría cristianos, pero también hebreos y musulmanes- que el miércoles por la noche embarcaron en el buque Ciudad de Santa Cruz de la Palma. Ocho horas de trayecto para recorrer 95 millas con marejada en Alborán.

Rusadir

Con las luces de la vieja Rusadir aún al fondo, media docena de universitarios celebran la partida. "Es que como en Melilla no pasa nada pues no viene mal darse un viajecito", bromea Manolo Sandoval, estudiante de Empresariales. Además, es gratis, porque paga el Ayuntamiento.Manolo, como sus amigos, cree que la autonomía es la panacea para todo. Además de "dejar clara la españolidad de la ciudad". Insisten en que no son racistas, aunque a veces no puedan evitar indignarse con la conducta de los musulmanes.

Igual que otros viajeros lamentan la "mala imagen" de su ciudad en la Península. Se sienten tratados como "españoles de segunda". "Siempre que salimos en la tele es por algún lío de soldados o de moros y encima, cuando vamos a jugar fuera al fútbol, nos llaman moros".

Edimundo Gómez, de 26 años, ha embarcado con la bandera de España y la de Melilla bajo el brazo. "Es importante un estuto que nos incluya en los derechos autonómicos y en la defensa de la OTAN", apunta.

Esther Guanich, de la comunidad hebrea, también se ha apuntado. "Que se espabilen y nos den la autonomía que nos permita dejar una Melilla en paz a nuestros hijos. De paso, también hay que llamar la atención sobre la fuerte inseguridad ciudadana que tenernos", afirma. Tanto ella como su amiga Eva Flores -también veinteañera- llevan en la mano la cartilla de instrucciones repartida a los participantes. En ella figuran el plan de viaje y las consignas para la manifestación de hoy:"Todos juntos y en unión que se cumpla la Constitución", "Ceuta y Melilla, españolas ¡autonomía ahora!".

Además de hebreos, hay musulmanes en la caravana del organizada por el Ayuntamiento. "Yo soy española desde que nací, pero a mi marido no le dan los papeles y voy a reclamar", explica Fatma Mimon Allal. Le acompañan uno de sus cinco hijos y varias amigas, todas con chilaba. "Ellas vienen por gusto y por ver algo", dice.

A las 11 de la mañana del jueves, tres horas después de haber llegado al puerto de Almería, los 14 autobuses -dos menos de los previstos -inician un lento viaje a Madrid. A pesar de las dificultades, el alcalde no se arredra: "Seguiremos en la batalla y si es necesario estamos dispuestos a organizar una huelga", advierte.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de noviembre de 1991