Temor español a la entrada de acero del Este
España, apoyada por Italia, Portugal y Francia, ha logrado frenar el protocolo de la CE para liberalizar las importaciones de acero. procedentes de los países del Este.El primer acuerdo de la Comunidad pretende autorizar la compra a Polonia de 2 millones de toneladas anuales, durante cinco años, a pesar de que la producción siderúrgica en ese país está fuertemente subvencionada.
El protocolo será nuevamente discutido por el Comité de Representantes Permanentes, a pesar de que la presidencia holandesa quería su aprobación inmediata.
El objetivo español, según manifestó ayer en Bruselas el secretario de Estado para la CE, Carlos Westendorp, "no es oponerse a estas importaciones, sino introducir en los protocolos un compromiso de autolimitación para impedir la invasión del mercado". Además de a Polonia, la CE contempla hacer las mismas concesiones a Checoslovaquia y Hungría, para ampliar este marco posteriormente a Rumanía y Bulgaria.
Las compras de acero sin tomar en cuenta el nivel de subvenciones estatales a esta industria, o lo que es lo mismo, sin controlar si se produce dumping, responden a un objetivo político de la CE para facilitar el reflotamiento de la economía de estos países. A España le preocupa una entrada indiscriminada de acero que agudizaría aún más la crisis siderúrgica interna.
Los países del Este con 50 millones de toneladas al año, frente a los 130 millones que produce la CE, tienen una gran capacidad siderúrgica de exportación a bajo precio, gracias a las ayudas de Estado al sector.


























































