Una estupidez
El día 24 de septiembre se celebró un acto de promoción de una editorial en el hotel Bedel de esta ciudad y, habiendo recibido en mi domicilio una invitación a dicho acto, me presenté en el hotel, y la señorita que estaba en la puerta tomando nota de los nombres, al preguntarme por mi esposo y decirle yo que soy viuda desde hace. 10 años, no me permitió la entrada a dicho acto, aduciendo, que era para familias y, según su criterio, yo, viuda con cuatro hijos, no constituyo un núcleo familiar.Pedí hablar con el responsable de la editorial y tampoco lo conseguí, ni siquiera por teléfono. Me gustaría pedirle a la editorial que forme, al menos mínimamente, a las personal que tratan con el público ya que esto, más que una discriminación, me parece simplemente una estupidez.-


























































