Sangrientos choques religiosos en Nigeria
Las autoridades militares de la ciudad de Kano, en el norte de Nigeria, amenazaron con intervenir para poner fin a los enfrentamientos entre cristianos y musulmanes que, según un periódico local publicó ayer, han causado 300 muertos en dos días.
La radio oficial señaló que el gobernador de Kano, Idris Garba, que redujo a ocho el número de muertos, había advertido a la población con una acción militar si continuaban las revueltas. "Ustedes conocen las consecuencias de llamar a las fuerzas armadas", dijo Garba, refiriéndose a uno de los ejércitos más expeditivos de África.


























































