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Nicolás Sánchez- Albornoz

Un intelectual de la diáspora al frente del Instituto Cervantes

"Estoy lleno de entusiasmo, de proyectos y en la fase de empaparme de todos los papeles". Con estas palabras contesta en su casa de Madrid Nicolás Sánchez-Albornoz, 65 años, flamante primer director del Instituto Cervantes, hijo de Claudio Sánchez-Albornoz, presidente del Gobierno Republicano en el exilio, las primeras muestras de felicitación después de su nombramiento en el Consejo de Ministros de ayer. Sánchez-Albornoz es historiador, como su padre, y hasta hace poco meses profesor de Historia de España y América Latina en la New York University, en Estados Unidos. También ha representado a España ante la Comisión Norteamericana para el Quinto Centenario.Nicolás Sánchez-Albornoz es un intelectual de la diáspora. Procesado en la Semana Santa de 1947 por su pertenencia a la Federación Universitaria Escolar, fue condenado a seis años que tenía que cumplir trabajando en la faraónica tumba que se preparaba Francisco Franco en Cuelgamuros, en El Escorial. Se exilió en 1948 después de una fuga casi imposible: escapó del campo de penados de] Valle de los Caídos. Una larga marcha, atravesando a pie los Pirineos en compañía de Manuel Lamana y ayudados por Bárbara Maller, Bárbara Probst y Paco Benet. "Me juré no volver a poner jamás los pies allí". Su fuga todavía se recuerda. '.'Hace pocos años pedí unos legajos al archivo del Ministerio de Agricultura y la directora de] departamento me los quería llevar personalmente a mi casa, me extrañó la situación y cuando investigué el porqué supe que el bedel se negaba a dármelos. Era un guardia civil jubilado que fue uno de los que tuvo que perseguirme cuando me fugué. Me resultó enternecedor que después de casi 40 años todavía me detestara".

Después de unos meses en Francia, pasó a Argentina, donde fue profesor de Historia en las universidades de Rosario y Buenos Aires, hasta que en 1966, cuando el General Onganía rompió la autonomía universitaria, abandona su cátedra e inicia un nuevo exilio en Estados Unidos. "Tuve una vida muy activa en el mundo de la universidad en Argentina, hasta el punto de tenerme que exiliar porque me dolía lo que estaba pasando en aquel país". Sánchez-Albornoz dejó su cátedra en la Universidad de Nueva York en la primavera pasada y durante unos meses ha participado en seminarios en la Universidad Carlos III, de Madrid. "Viendo la situación desde fuera se aprecia un país muy distinto. La vida, cultural española por primera vez y en mucho tiempo tiene algo que decir. España está en este momento en el mundo. En Estados Unidos se ven películas españolas y nuestra cultura interesa más que, por ejemplo, la francesa".

Durante una visita a París conoció a Jorge Semprún cuando éste era ministro de Cultura. "Me habló entonces de la dirección de la Biblioteca Nacional". cinco años antes Javier Solana le había hecho el mismo ofrecimiento, que declinó.

Sánchez-Albomoz es miembro de las reales Academias de la Historia de España y Portugal. Casado actualmente con una argentina, Graciella, Nicolás Sánchez-Albornoz tiene dos hijos, Evelina y Claudia. Su nieto Ayman le hace sonreír con ternura cuando habla de él: "es precioso", comenta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de septiembre de 1991