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Telefónica invertirá millones en sustituir todas las cabinas públicas por teléfonos con tarjeta

La Compañía Telefónica de España (CTE) invertirá, hasta el año 1993, 22.000 millones de pesetas en sustituir las actuales cabinas por un nuevo modelo de teléfono de uso público preparado para admitir todas las monedas de curso legal y tarjetas de crédito. En 10 grandes capitales se están instalando ya masivamente estos nuevos teléfonos públicos, diseñados para resistir actos vandálicos, que sustituirán a los 38.000 aparatos instalados actualmente en España.Los ciudadanos de Murcia, Málaga, Gerona, Sevilla, Barcelona, Madrid, Baleares, Valencia, Las Palmas y Tenerife están viendo estos días cómo desaparecen las tradicionales cabinas cúbicas de cristal por una especie de postes o casetas de material irrompible con un nuevo modelo de teléfono en su interior.

En el nuevo aparato, llamado por la CTE "teléfono modular", se pueden usar todas las monedas de curso legal en España -incluidas las piezas de reciente aparición-, se puede pagar el importe de la comunicación con tarjeta electrónica, aumentar el volumen de la recepción acústica y leer instrucciones en cuatro idiomas en una pantalla de cristal líquido.

Aunque en un futuro próximo los nuevos teléfonos podrán aceptar tarjetas de crédito convencionales, de momento sólo se pueden utilizar con una denominada "tarjeta prepago", de formato similar a las bancarias. Estas tarjetas se pueden adquirir en estancos, oficinas de correos y otros establecimientos autorizados en dos modalidades: de 1.000 y de 2.000 pesetas.

Insertando la tarjeta en un espacio al efecto en el teléfono modular, se puede efectuar la llamada, hasta que se agote el importe de la misma. Si se termina la comunicación sin agotar el crédito, se pueden efectuar otras llamadas ya que la tarjeta memoriza el importe consumido hasta el momento y el dinero que resta hasta agotar la tarjeta. Telefónica pretende promocionar la utilización de esta fórma de pago permitiendo, durante los primeros meses del funcionamiento de los "teléfonos modulares", que las tarjetas de 2.000 pesetas permitan telefonear por importe de 2.100 pesetas.

Fraude de los 5 duros

El nuevo modelo de teléfono permite también evitar el llamado "fraude de los cinco duros". Esta práctica ilegal es realizada por cientos de titulares de teléfonos públicos instalados en bares y locales comerciales de todo tipo. Los abonados impiden, mediante la utilización de una palanca en el dispositivo de admisión de monedas, que el aparato funcione con monedas de cinco pesetas y así, los usuarios tienen que introducir al menos cinco duros para poder telefonear.De esta manera, y dado que la mayoría de estas llamadas son urbanas y de escasa duración, el titular del teléfono se embolsa irregularmente el sobrante de la comunicación, que no puede ser recuperado por el usuario. Los que practican este fraude suelen tener, además, la osadía de colocar un cartel en el aparato con la frase "No funciona con monedas de cinco pesetas".

El nuevo teléfono ha sido diseñado por el departamento de I+D (Investigación y Desarrollo) de Telefónica, ha requerido una inversión de mil millones de pesetas y ha mantenido a un equipo de 25 personas dedicadas íntegramente al proyecto durante dos años. La CTNE piensa finalizar en 1993 la sustitución y ampliación de las actuales 38.000 cabinas públicas por 48.000 nuevos teléfonos modulares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de agosto de 1991