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Tres policías se contradicen en un juicio por malos tratos

Tres policías del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Moratalaz que testificaron ayer en el Juzgado de lo Penal número 7 de Madrid incurrieron en contradicciones en relación con los presuntos malos tratos inferidos al argentino César Ernesto Pérez (véase EL PAÍS de ayer).

Dos de los policías, Cecilio García Llamas y Agustín García Núñez, dijeron desconocer que existiese una normativa interna reguladora de la situación de los internos y las medidas que, en caso de incidentes, cabía aplicarles.

García Llamas, jefe de la patrulla policial que custodiaba el centro el 22 de abril de 1989, dijo, a preguntas de los abogados de la acusación, que no tenía conocimiento de que existiese una normativa concreta, mientras que el jefe de servicio, Ignacio Sánchez, admitió que la misma existía y que incluso era exhibida en una pared del centro.

El juicio contra el policía José Moreno Martínez -acusado de malos tratos- y contra el ex director del CIE Pedro Santiago Martín Pachón -acusado de un delito de detención ilegal- se reanudó ayer tras haberse interrumpido el pasado jueves, y proseguirá el día 2 de julio, fecha en que, previsiblemente, quedará visto para sentencia.

Las versiones que los tres agentes ofrecieron ayer coincidían, en cambio, en que el acusado, el también policía José Moreno Martínez, no agredió al ciudadano argentino, y en que éste, tras el supesto altercado, no fue aislado en su habitación. César Ernesto Moreno afirma que el policía le agredió brutalmente con su porra y puños en la noche del 22 de abril de 1989.

Torturas

En sus conclusiones provisionales, el fiscal demanda al juez que imponga una pena de arresto menor -de un día a un mes de cárcel- al policía y al director del CIE.Los abogados de la acusación han calificado los hechos como constitutivos de tortura y detención ilegal, por lo que demandan que Martín Pachón sea inhabilitado en el cargo durante tres años por detención ilegal y cuatro meses de cárcel por torturas para José Moreno.

En el interrogatorio de ayer, García Llamas se mostró muy evasivo a las preguntas de los acusadores. Negó haber visto a su subordinado, el policía Moreno, agredir a César Ernesto."Sólo vi, por los monitores, que lo sujetaba por los hombros para evitar ser agredido. Cuando bajé, escuché que insultaba a mi compañero" apostilló.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de junio de 1991