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'Pravda' lanza un demoledor ataque contra Yeltsin

Borís Yeltsin, el candidato favorito en las elecciones a la presidencia de la Federación Rusa, desconfía de la gente, culpa a otros de sus propios fracasos, es autoritario y tiene una "hipertrofiada necesidad de poder" según un "retrato socio-psicológico" publicado ayer por el diario Pravda, órgano del Comité Central del Partido Comunista de la URSS. Dos días antes de los comicios, que se realizan mañana, Pravda atacaba ferozmente a Yeltsin en un artículo firmado por tres profesores. Mientras, unas 30.000 personas se manifestaban en Moscú a favor de la victoria electoral del líder ruso.

Los firmantes del artículo (dos filósofos y un historiador) aseguraban haber estudiado detenidamente la autobiografía de Yeltsin y 71 de sus intervenciones.El ataque parece tener un claro objetivo electoral. Últimamente, los ataques a Yeltsin, que compite con otros cinco candidatos, se han recrudecido en los medios de información más vinculados al PCUS. Éste no es un fenómeno nuevo para el líder ruso, que en el pasado ha sufrido reiteradas andanadas de los mismos sectores políticos. Paradójicamente, tales ataques, lejos de desprestigiar a Yeltsin, han tenido el efecto contrario y han incrementado su apoyo popular. Yeltsin ha sabido también utilizar en su provecho la actitud de un público que le considera como un perseguido del sistema y, por tanto, alguien a quien hay que apoyar y defender.

Las actitudes -de defensa, hasta el culto a la personalidad, por una parte, y de crítica, hasta el aborrecimiento, por la otra- están tan radicalizadas que resulta difícil considerar sobriamente los datos que se manejan en ellas. Los tres autores del artículo de Pravda consideran que la "hipertrofiada necesidad de poder" de Yeltsin es un mecanismo de compensación por las insuficiencias que percibe en su persona. Yeltsin ha dicho por lo menos 533 veces que el "centro es culpable" en las intervenciones analizadas y es poco resistente a las situaciones de estrés, lo que tal vez se evidenció en un "intento de suicidio, cuando se puso fin a su carrera en el partido", señala el artículo. Yeltsin tiene un vocabulario limitado, se expresa de forma poco ágil, repite muletillas como "es decir", "pues", "considero", le gusta el argot y a menudo no comprende las preguntas que se le hacen en las ruedas de prensa. Los profesores-analistas concluyen que Yeltsin es previsible tan sólo en una sola cosa: su %mprevisibilidad".

La tesis según la cual Yeltsin habría intentado suicidarse en 1987, tras el pleno del Comité Central de octubre donde se enfrentó a Gorbachov, ha sido afirmada por el historiador Roy Medvedev en el diario Sovietskaia Rossia. "Hay poca gente que sepa que B. N. (Borís Nikolalevich) Yeltsin intentó incluso acabar con su vida con ayuda de unas afiladas tijeras de cortar papeles", afirma Medvedev, según el cual ésa fue la causa de su débil estado fisico unos días más tarde en el pleno municipal del partido de Moscú. Tal estado físico había sido atribuido a un ataque al corazón por Yeltsin.

Medvedev, que escribiera sobre los escándalos de la familia de Leonid Breznev y estuviera marginado socialmente durante los tiempos del inmovilismo, colabora hoy en la campaña política de Nikolái Rizhkov, el ex jefe del Gobierno soviético, que es el candidato favorito del conservador Partido Comunista de Rusia.

La campaña electoral rusa ha movilizado pasiones y los medios de comunicación han tomado partido claramente en ella. Yeltsin, el candidato más radical, llega a los comicios esta vez con el apoyo de la televisión rusa, que propaga su imagen sin cuidarse de guardar las formas. En los cines de Moscú se proyecta estos días un documental realizado por Valer¡ Sobchuk, un paisano de Yeltsin, en un tono apologético desbordado, con algunas imágenes cargadas de mala intención hacia Gorbachov.

Candidato centrista

Como candidato centrista se presenta Vadim Bakatin, cuyo programa de transición al mercado es parecido al de Yeltsin, pero más gradual. El espectro político hacia la derecha se continúa con Nikolái Rizhkov, que sueña todavía con una reforma económica bajo control estatal parecida a la que fracasó en los primeros años de la perestroika. La lista continúa con Vladímir Zhirinovski, jefe del Partido Liberal Democrático, que es partidario de una férrea línea dura en lo político, y el general Albert Makashov, jefe del distrito militar del Volga y los Urales, que tiene un programa "patriótico" de corte neoestalinista. Se completa con Amangeldy Tuleev, un candidato de Kuzbás que predica la independencia regional.

Yeltsin se negó a participar en un debate televisivo común que debía celebrarse anoche. Todos los candidatos han sido entrevistados en la televisión por representantes de los periódicos más populares, que castigaban o acariciaban a los rivales, según sus propias preferencias.

Mañana se celebra también el referéndum sobre el cambio de nombre de la ciudad de Leningrado, que ha movilizado en contra al presidente de la URSS y al Parlamento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de junio de 1991

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