La CEOE acepta negociar una mayor participación de los trabajadores en el reparto de beneficios

El pacto de competitividad esbozado el lunes en Barcelona por el ministro de Economía y Hacienda, Carlos Solchaga, recibió ayer una respuesta favorable por parte de la CEOE. Su presidente, José María Cuevas, respaldó este "nuevo intento de lograr un método de concertación eficaz en España". Cuevas aceptó negociar incluso una mayor participación de los trabajadores en el reparto que beneficios, aunque matizó que el salario es la mejor vía para lograrlo. El Consejo de Ministros discutirá hoy, en una reunión extraordinaria, el plan de competitividad diseñado por Economía.

El presidente de la CEOE, José Marla Cuevas, se mostró ayer abierto a discutir, dentro del plan de competitividad, alguna fórmula de participación de los trabajadores en los beneficios de las empresas. "Nunca hemos negado una negociación abierta", afirmó, para matizar después que no creía "útil discutir la desviación de los beneficios empresariales a órganos ajenos a ellas", en clara alusión a los fondos de inversión suecos.Cuevas resaltó, no obstante, que el salario es la mejor forma de hacer participar a los trabajadores en los beneficios de las empresas, y que este objetivo puede ser compatible con la moderación salarial si se potencia la paga de beneficios.

La junta directiva de la CEOE se reunirá la próxima semana para definir la estrategia de la patronal de cara a la negociación del pacto de competitividad. Como paso previo, su presidente, José María Cuevas, afirmó ayer. "No estamos alejados ni en la preocupación, ni en el objetivo, ni en el método" para llegar al pacto.

El método, para Cuevas, es "la necesidad de alcanzar un consenso amplio". El objetivo, "la mejora de la competitividad". Y la preocupación, la cercanía de 1993, año en el que el mercado único será "totalmente operativo".

El problema, para el presidente de la CEOE, es que esta preocupación por mejorar la competitividad de la economía española "ha chocado, desgraciadamente con la estrategia de las centrales sindicales durante los últimos años". Las críticas de Cuevas a los sindicatos cobraron especial virulencia al referirse a la actitud de estos en las últimas huelgas.

Huelgas monopolísticas

"La huelga", según José María Cuevas, "está siendo el arma de trabajo más utilizada por la burocracia sindical, que usa este derecho de forma bilateral monopolística". El presidente de la CEOE destacó, en ese sentido, que aunque existe una legislación sobre huelga "quizá convendría introducir alguna regulación adicional".Cuevas realizó estas declaraciones en una conferencia de Prensa conjunta con el presidente de la patronal italiana Cofindustria, Sergio Pininfarina, en la que presentaron la decisión de ambas organizaciones empresariales para potenciar acuerdos de colaboración también dirigidas a afrontar el desafío del mercado único.

Los presidentes de la CEOE y de Cofindustria coincidieron en destacar la importancia de moderar los costes empresariales y la inflación como principales armas para mejorar la competitividad. Según Pininfarina, "Italia ha perdido competitividad el último año porque su inflación duplica la media comunitaria por aumentos injustificados de los costes".

Tal presión de precios y costes se ha trasladado a los salarios, por lo que Cofindustria, el Gobierno italiano y las centrales de ese país van a iniciar conversaciones con el objetivo de controlar inflación y costes. Al referirse a estos últimos, Cuevas subrayó que dentro de los costes salariales lo importante es reducir los costes laborales unitarios, y también conviene frenar los costes energéticos, financieros y fiscales".

Este abanico de metas justifica, en opinión de Cuevas, que ,"el pacto de competitividad no pueda quedarse en las recomendaciones lógicas que hace el Gobierno".

A su juicio, debería poner el mismo énfasis en la mejora de la competitividad del sector público pues "la falta de eficacia de las empresas públicas, las infraestructuras y los servicios sociales, junto con el intervencionismo del Estado retrasan los esfuerzos que están realizando las empresas privadas por modernizarse".

El problema, según Cuevas, es que "las empresas sufren mucho si la competitividad del sector público no avanza con la misma rapidez que la del privado". Para el presidente de la patronal, tal competitividad no sólo significa reducir los costes sino también "mejorar la calidad de los productos españoles, incorporar tecnología y ampliar mercados exteriores".

Lastre de servicios

Este cuádruple esfuerzo ya está siendo realizado, según la CEOE, por las empresas exportadoras y por las industriales que deben competir con productos importados, pero ambas soportan el lastre de la escasa eficacia de las empresas del sector servicios y de las que tienen precios administrados.[Los sindicatos Comisiones Obreras y UGT anunciaron ayer que se reunirán el próxirno lunes para elaborar una propuesta alternativa al plan de competitividad esbozado por Carlos Solchaga, según informa Europa Press.]

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