Racistas con mono azul
De Milán a Bruselas: con una oscura simetría, el último brote de racismo italiano contra los inmigrantes ha coincidido con la noticia y las imágenes de la rabia urbana de centenares de ciudadanos norteafricanos en la capital belga furiosos por la intervención inútilmente violenta de la Policía Municipal. ( ... )En los incidentes de Milán se sentía que de las reivindicaciones que enfrentaban a los tranviarlos milaneses con los inmigrantes afloraba una protesta y un conflicto que poco tenían que ver con el racismo y sí mucho con la degradación urbana que amenaza a los estratos sociales que acaban de emanciparse gracias a un relativo bienestar y a unas aceptables condiciones de trabajo. Incluso con pesar es posible avanzar la hipótesis de que bajo la etiqueta del racismo se escondan casi siempre auténticos y dramáticos enfrentamientos sociales. ( ... )
Enfrentamientos, o nueva lucha de clases de las sociedades multirraciales, entre grupos culturalmente diferentes obligados a una convivencia en los insuficientes espacios urbanos. ( ... )
El peso concreto de la disponibilidad, de la solidaridad y de la tolerancia hacia los inmigrantes recae hoy, casi exclusivamente, sobre los estratos sociales menos privilegiados, más débiles, más expuestos, tanto en el sur como en el norte. En Milán y en Roma no ha sucedido nada grave por ahora. Pero ¿hasta cuándo?
27 de abril


























































