Un sofisma mercantil
Respecto a los intereses de la deuda pública, suele decirse que la mano derecha paga a la izquierda. Este principio de origen mercantilista, calificado de sofisma por los defensores del librecambio, sigue pesando a la hora de entender la dirección que toman los ejes de la gran inversión. En las últimas cuarenta y ocho horas, la mano derecha (o izquierda) ha retirado títulos públicos a corto plazo (letras del Tesoro) a partir del ulterior recorte en los tipos; seguidamente, por la senda de la lógica más elemental, se adivinaba que el dinero de la izquierda (o viceversa) debía ir a la renta variable. No fue así en la última sesión de la semana, que vivió un vendaval liquidador de las posiciones a corto, al compás de la atmósfera de cambio de manos de grandes paquetes en empresas que celebran ahora sus juntas anuales.Los saltos experimentados por algunos cambios de grandes compañías de servicios, básicamente electricidad, agua y gas, se han debido en gran medida a la inercia de los picos que acompañaban a las tomas de gran relieve. Pero de inmediato, estos ascensos sin Firmeza se han desvanecido como los colores de un arco iris y es que a los precios actuales, ciertas sociedades estaban sobrecompradas.


























































