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La Seguridad Social quiere retirar a la Banca privada la gestión de siete billones de pesetas

La Seguridad Social proyecta retirar a la banca privada la gestión de sus recursos, que ascienden a siete billones de pesetas al año. El objetivo es sacar rentabilidad a un saldo medio diario de 200.000 millones de pesetas, por el que ahora no obtiene ningún beneficio la previsión pública. El elegido como banquero de la Seguridad Social es el Instituto de Crédito Oficial (ICO), y su presidente, Miguel Muñiz, tiene realizados todos los estudios. Pero la nueva configuración de la banca pública y la constitución de la Corporación Bancaria de España ha dejado sin contenido al ICO y, consecuentemente, corre peligro la operación en la que se viene trabajando desde hace dos años.

Buena prueba de la magnitud del proyecto es que la primera entidad pública consultada por la Seguridad Social, la Caja Postal, se asustó y rehusó la invitación, mientras que los máximos responsables del ICO aceptaron de inmediato e iniciaron los estudios que se han prolongado a lo largo de más de un año. La respuesta dada hace apenas unas semanas es que es posible obtener una alta rentabilidad financiera con los fondos de la Seguridad Social a través de la gestión especializada de una entidad pública y que el ICO es la entidad más idónea para gestionarlos.El objetivo es reformar el circuito financiero, dado que la recaudación y los pagos de la Seguridad Social tienen una asimetría en el flujo de los fondos. Ello se debe a que las empresas ingresan cada mes las cotizaciones sociales en los bancos por ellas elegidos en un promedio mensual de 410.000 millones de pesetas, mientras que los pagos de pensiones -la partida más importante cubierta por las cotizaciones- se abonan en 14 pagas de 298.781 millones de pesetas cada una.

El estudio realizado por el ICO por encargo del Ministerio de Trabajo plantea una administración de los excedentes de tesorería, de modo que los 200.000 millones de saldos diarios medios pueden producir una alta rentabilidad para la Seguridad Social debido al tiempo en que están disponibles esos excedentes y al tipo de interés de colocación de esos recursos monetarios, evitando de esa manera la existencia de saldos ociosos.

El proyecto de Muñiz

El convenio que tenía preparado Miguel Muñiz, presidente del ICO, con los responsables de Trabajo y Seguridad Social -el ministro, Luis Martínez Noval, y el secretario general, Adolfo Jiménez- afecta a la gestión de esos flujos monetarios, ahora controlados por la banca privada, mientras que los cobros de cotizaciones y los pagos a pensionistas y proveedores se realizarían por las entidades financieras elegidas por los particulares.El proyecto, sin embargo, se ha visto afectado por la nueva organización de la banca pública y la constitución de la Corporación Bancaria de España que ha desnudado al ICO y los cuatro bancos que ahora, lo forman se han de integrar en el nuevo holding. A partir de ese momento nadie ha tomado el relevo para renegociar los planes gestados por Miguel Muñiz y, además, se han detectado presiones interiores y exteriores al afectar la reforma a los intereses de la banca privada que viene utilizando los recursos y los saldos positivos de la Seguridad Social para obtener dinero fácil y gratis en un momento en que el dinero es muy caro.

Las cotizaciones pagadas por las empresas a la Seguridad Social permanecen en las arcas de bancos y cajas de ahorro entre 15 y 20 días de cada mes, según un pacto entre las entidades financieras y la Seguridad Social. La entidad de previsión pública deja de ingresar unos réditos por estos depósitos a cambio de obtener unos servicios de recaudación gratuitos. Son precisamente las condiciones de este acuerdo, muy ventajosas para bancos y cajas, lo que se quiere modificar para mejorar la gestión del sistema, dentro de un proyecto en el que se trabaja desde hace dos años con absoluta discreción.

La recaudación de las cotizaciones sociales figura en la rúbrica de "otras cuentas" dentro del apartado de acreedores de la banca, en el que también se ingresan los recursos procedentes de la recaudación de impuestos. El saldo a finales de febrero de esta rúbrica fue de 5,22 billones de pesetas.

La distribución de los siete billones de pesetas de la Seguridad Social entre los distintos bancos privados es prácticamente proporcional a su tamaño, mientras que las cajas de ahorro tienen una participación más reducida en el cobro de cotizaciones de las empresas, pese a que pagan más pensiones que los bancos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de mayo de 1991

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