Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Heridos en accidentes de tráfico critican el trato recibido en el Doce de Octubre y la Cruz Roja

Un informe de la Dirección General de Tráfico (DGT), elaborado por primera vez con testimonios directos de conductores accidentados, critica la atención recibida en los hospitales de la Cruz Roja y Doce de Octubre. Los accidentados califican el trato sanitario de lento, poco exhaustivo y deshumanizado. En el estudio se recomienda que se realice un seguimiento de tres años sobre aquellas personas cuyo perfil psicológico las hace más propensas a causar siniestros.

Tráfico consiguió reunir 92 testimonios de personas implicadas en algún accidente automovilístico ocurrido en las carreteras madrileñas durante el pasado año. El muestreo, primero de este tipo que se realiza en España, ha servido para elaborar un retrato psicológico del grupo de riesgo, analizar las causas de los siniestros y realizar un seguimiento sobre el funcionamiento de los servicios de asistencia y ayuda.En este capítulo de atención al accidentado, el informe barre para casa. Los encuestados sólo tienen buena opinión de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, que, excepto en tres casos de los 92, prestó una ayuda "rápida y eficaz, con un trato correcto y amable". Los sinsabores quedan para el resto de la cadena de asistencia.

El estudio "detecta una queja generalizada en cuanto a la atención en, los centros de urgencia a los que han sido trasladados. En especial, esta queja se vuelca sobre el hospital de la Cruz Roja y Doce de Octubre". Las críticas se basan en "la tardanza en la atención, la no exhaustividad del reconocimiento y un trato deshumanizado y desagradable".

Los accidentados critican también la-faltade solidaridad de otros conductores, al tener que esperar hasta media hora ensangrentados en la carretera a que alguien se pare y se preste a ayudar". Tampoco se salvan las grúas, sobre las que pesan-quejas generalizadas por su precio, los destrozos que ocasionan al vehículo y la lejanía de los talleres a los que son llevados".

En el estudio se recomienda que durante tres años se realice un seguimiento especial de algunas personas marcadas con una personalidad que pudiera hacerles susceptibles de padecer percances con asiduidad. Este grupo está mayoritariamente integrado por personas de entre 18 y 26 años, propensos a "sobrevalorarsus capacidades, asumir un alto nivel de riesgo y a conducir de forma exhibicionista".

Accidentes femeninos

El informe explica que "la mujer es menos propensa que el hombre a sufrir accidentes", aunque matiza que no se han reunido suficientes datos para valorarlo. En los casos estudiados de accidentes femeninos se ha detectado menos presencia de alcohol y tóxicos y más alteraciones psicológicas.

Las alteraciones de este tipo, la mayoría de carácter transitorio, provocadas por problemas familiares o laborales, se han detectado en un 7l'Y,, de los casos en los que el accidente se desencadenó por una distracción del conductor (casi la mitad de los estudiados). También contribuyeron al despiste, por este orden, el alcohol, la fatiga, las conductas interferentes -buscar tabaco, hablar con el ocupante, mover el dial de la radio, caricias-, la música estridente y la monotonía.

Los especialistas han encontrado rasgos en la personalidad que se traspasan a la forma de conducir y que pueden influir en los accidentes. Los más comunes son el estrés, la búsqueda del riesgo, la agresividad y la ansiedad. Además, un 5'lo de los entrevistados estaba bajo tratamiento psiquiátrico y un 10'Y,, padecía depresiones.

La hora crítica de los accidentes suele ser la madrugada en el caso de los siniestros protagonizados por los más jóvenes, y la noche, en los sucesos en los que han intervenido los más mayores. En el primer caso coincide que tres de cada cuatro percances se han producido en una madrugada de fin de semana y con presencia de alcohol o drogas en el conductor.

De los accidentes provocados por el estados de la carreteras, el mayor porcentaje. el 33%, se ha producido en la red local (curvas mal peraltadas o mal señalizadas, baches de grandes dimensiones o pavimento deslizante), y un 17% en autovías (charcos de grandes dimensiones, mala señalización de obras).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de mayo de 1991

Más información

  • Un estudio de la DGT propone que se vigile durante tres años a los conductores temerarios