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Un líder opositor cubano cree que el cambio político debe partir desde el poder

El dirigente de la Coordinadora Socialdemócrata Cubana, Enrique Baloyra Herp, manifestó ayer en Madrid que "el impulso hacia la evolución democrática tiene que partir de dentro del partido comunista", en el poder. Dicha coordinadora es un embrión de formación política anticastrista a la que el PSOE, e incluso el Gobierno español, parecen dispuestos a avalar, porque preconiza una transición pacífica en la isla caribeña mediante el diálogo con el régimen de Fidel Castro.

Invitados por la Fundación Pablo Iglesias, vinculada al PSOE, Baloyra y dos correligionarlos suyos, Lino Fernández y Enrique Fernández Planas, acaban de llegar a Madrid, donde ayer mismo se entrevistaron con Elena Flores, responsable de las relaciones externas del PSOE.Hoy, junto con representantes democristianos y liberales que integran también la Plataforma Democrática Cubana, la oposición anticastrista será, por primera vez, recibida por un miembro del Ejecutivo, Inocencio Arias, secretario de Estado de Cooperación Internacional.

"Del Gobierno español esperamos que propicie los encuentros" entre oposición y delegados del régimen, dijo Baloyra, que lleve a cabo lo que en términos diplomáticos se llama una misión de buenos oficios". "Después de todo, España y Suecia son los dos únicos países europeos que mantienen abiertoscon La Habana cauces de comunicación. El diálogo entre los cubanos de dentro y del exterior empezó, en realidad, en noviembre de 1989 en Halifax (Canadá), pero no ha rebasado hasta ahora el nivel académico. En opinión de Baloyra, este diálogo "será un proceso largo, como lo está siendo en Colombia o en El Salvador", sobre el que tiene escrito un libro considerado como una obra de referencia. 'Tero si en Polonia o en otros países del Este la oposición dialogó con sus carceleros, no veo por qué nosotros no podemos hacerlo".

Reducir la cooperación

La crisis desatada en verano por la entrada de refugiados en la Embajada de España en La Habana incitó al Gobierno español a reducir este año a una quinta parte el volumen de su cooperación con Cuba, una medida que no parece entusiasmar a Baloyra. "Lamentamos", comenta cauteloso, "cualquier penuria que tenga que padecer el pueblo". "No es nuestro deseo hacerles la vida más dificil.Baloyra, exiliado desde hace tres décadas y decano de la Academia de la Escuela de Posgraduado en Estudios Internacionales de Miami, no es de aquellos que creen que cuantas más estrecheces sufran los cubanos menos aguantará el régimen. "No habrá relación de causa-efecto mientras no haya alternativa" y, a diferencia de otros muchos exillados, no se hace ilusiones sobre supapel desde fuera. "Lo externo condiciona, pero no determina". "El impulso fiene que salir de allí, de la isla", aseguró.

Por esta razón consideró alentador que el cuarto congreso del partido comunistá, previsto para el pr Imer semestre de este año, haya sido aplazado sine die. "No hay consenso para celebrarlo", declaró antes de explicar que 1os puestos de segundo secretario dentro del partido, es decir, aquellos funcionarios en contacto con la base, han sido significativamente eliminados". "La protesta popular puede estallar por cualquier cosa". Aunque Castro esté "por primera vez desde su toma del poder profundamente preocupado y d.-sconcertado", su situación no es desesperada, porque el hambre no amenaza a los cubanos. "Los graneros dan aún. para aguantar ocho meses, y en un país tropical como Cuba, si no te andas con cludado se te cae un mango en la cabeza". "Adernás, nosotros no queremos colgarle de un árbol; no deseamos humillarle; no estamos con las i:esis que preconizan la confrontación".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de abril de 1991

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