Olvido de los kurdos
Asistimos horrorizados al genocidio que nuevamente el Ejército iraquí está perpetrando contra el pueblo kurdo. Estimamos que la comunidad internacional una vez más antepone intereses estratégicos, económicos y militares antes de actuar unánimemente en defensa de los kurdos, como se ha actuado en defensa de otros pueblos a los que se podría considerar privilegiados. Como no hay ningún país en la zona, ni en Occidente, dispuesto a permitir que el pueblo kurdo alcance su libertad, suponemos que una vez más asistiremos con los corazones sobrecogidos al espectáculo del horror desencadenado sobre las poblaciones inocentes del Kurdistán iraquí.Turquía, Irán y Siria temen que la lección de libertad se contagie a los kurdos que viven en sus países. Arabia, los países del Golfo y todo Occidente vuelven a desear un Irak suficientemente fuerte como para frenar el fundamentalismo iraní. Y los kurdos vuelven a el papel de perdedor en esta nueva partida en la que las apuestas nunca bajan de miles de vidas humanas.
Lo curioso en esta ocasión es que desde las potencias occidentales y regionales se ha estado animando durante meses a los kurdos para que iniciaran una rebelión por su libertad, con la esperanza de que eso minaría el poder de Sadam Husein. Y ahora, cuando se han levantado, en vez de las veladas promesas Occidentales encuentran la artillería y las bombas químicas de Sadam.
Desde este espacio pedimos al presidente del Gobierno y a las Naciones Unidas que den los pasos adecuados para acabar con la matanza de kurdos que se desarrolla en estos momentos.- Pedro Ceinos.


























































