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Desarticulado el 'comando Gohierri-Costa' de ETA, con la detención de 11 personas

Un presunto activista de ETA, Miguel Ángel Ascasíbar Garitano, y un miembro de los GEO resultaron heridos ayer en Zarautz como consecuencia de un tiroteo registrado en un piso de la calle de Zigordia, número 37, de la citada localidad guipuzcoana. Al menos 11 personas, tres supuestos liberados (a sueldo) -dos hombres y una mujer-, integrantes del comando Gohierri-Costa, y ocho laguntzailes (de la infraestructura) fueron detenidos en la operación policial, que sigue abierta a la espera de nuevas detenciones.

La policía llevaba varios meses siguiendo a uno de los presuntos etarras, con la esperanza de que les condujera al resto del grupo. El operativo se inició en el bar Eguzki sobre las 12.30, donde fue detenido uno de los activistas, Antonio Cabello Pérez, miembro liberado del comando, que opuso fuerte resistencia. Según fuentes próximas a la Seguridad del Estado, le fue ocupada una pistola y una granada. Cuatro policías interrogaron en el bar al detenido, mientras que el resto de los clientes permanecía de cara a la pared, según fuentes de las Gestoras Pro Amnistía.Tras la detención de Cabello Pérez, efectivos policiales acordonaron la zona, pero el despliegue policial no causó gran expectación entre los vecinos, ya que según manifestaron algunos de ellos a este periódico, pensaron que se trataba de un montaje de los carnavales que se celebran estos días.Cabello fue conducido al edificio de la calle de Zigordia número 37. Los GEO, que actuaron de paisano y encapuchados, según afirmaron los vecinos del inmueble, se identificaron a gritos como policías, momento en el que se oyeron varias detonaciones. El etarra que se encontraba en el interior de una vivienda del 5º piso y que resultó ser Miguel Tngel Ascasíbar, natural de Bergara (Guipúzcoa), se enfrentó a los policías. Uno de los cinco disparos que realizó alcanzó a uno de los geo, de 32 años, en el brazo derecho; otro impacto fue repelido por el chalico antibalas que portaba, y otro golpeó en la cartuchera.Gritos y lloros

Los agentes, a su vez, dispararon contra el etarra, que resultó alcanzado en un hombro y posteriormente fue reducido, al igual que la también liberada María Josefa Uzkudun Etxenagusía, que se encontraba con él en la vivienda. La mujer gritaba y lloraba cuando fue conducida esposada a las dependenclas policiales, según declararon los vecinos. En el piso fue intervenido diverso material, armas y explosivos, según la policía.

Poco después fue detenido Bonifacio Arrondo Angulo, propietario del piso ocupado por el comando, en el bar La Cantina de la estación de Zarautz, próximo al lugar del tiroteo. Otras siete personas, según las Gestoras Pro Amnistía, miembros de la infraestru ctura del grupo, han sido detenidos. Se trata de Carlos Larrañaga, detenido en Deva; Eutemio Fernández Carabias, arrestado en Orio; Hilarlo Leturiondo y Jon Maya, en la localidad guipuzcoana de Zumaya; Demetrio Tarradillos y Mique Artola, en Ordicla, y José Ignacio Oña, en Beasain.

Los detenidos, según informaron fuentes policiales, forman parte del comando Gohierri-Costa, que había sido reconstruido por ETA después de su desarticulación, en noviembre de 1987. En aquella ocasión, fueron detenidos José Antonio López Ruiz, Kubati, y José Miguel Latasa Guetaria, Fermin, y fueron acusados entre otros crímenes y atentados, del asesinato de la ex dirigente de ETA, María Dolores González Catarain, Yoyes. A este comando perteneció también José Ignacio Urdiáin Cirízar, que fue detenido en abril de 1989 en Cournounterrel (Francia).

El comando reconstruido, alguno de cuyos miembros estaba ya fichado por la policía, actuaba en la zona de Zarautz y en la cuenca del Urola.

El activista de la organización terrorista ETA herido se encuentra ingresado en el Hospital de Guipúzcoa, donde llegó esposado y escoltado por la policía. En el centro sanitario le fue apreciada una herida de bala, con orificio de entrada y salida en el hombro derecho.

El geo presenta una herida de bala en el brazo derecho, de carácter leve, y una contusión costal, producto del impacto que fue repelido por el chaleco antibalas que llevaba. El policía, que según fuentes hospitalarias salvó la vida por utilizar el chaleco protector, fue dado de alta a primeras horas de la tarde de ayer.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de febrero de 1991

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