El reparto de carteras estuvo a punto de frustrar el acuerdo en Euskadi
El reparto de carteras entre los tres partidos de la nueva coalición fue el principal escollo en la madrugada del lunes al martes para formar el nuevo Gobierno vasco. El intento inicial de conformar a Eusko Alkartasuna (EA) con dos consejerías, el mismo número que Euskadiko Ezkerra (EE), estuvo a punto de causar la suspensión de la cumbre para la ratificación del acuerdo. Los socialistas anunciaron ayer una oposición rigurosa, pero leal al Ejecutivo, aunque señalaron que la coalición nace "con clara voluntad frentista".
La primera oferta a EA consistía en las consejerías de Educación, que gestiona más del 25% del presupuesto de la comunidad, y Justicia. EA rechazó esta propuesta y una aproximación posterior, que añadía la secretaría de drogodependencias. Los representantes de este partido sostenían la imposibilidad para su electorado de aceptar el mismo número de consejeros que EE. Eusko Alkartasuna tiene nueve diputados en el Parlamento vasco, mientras EE tiene seis.
La situación llegó a ser crítica en la oficina de relaciones con la CE, de Bilbao, donde estaban reunidas las tres delegaciones desde las seis de la tarde del lunes. El PNV y EE advirtieron del riesgo de suspender la cumbre convocada para pocas horas después. Ambos partidos pidieron a los delegados de EA que abandonaran la sala mientras mantenían consultas telefónicas.
Al filo de las cinco de la madrugada, los dos partidos aceptaron ceder a EA la cartera de Economía. A cambio, EE incorporaba al departamento de Medio Ambiente las competencias de Urbanismo y Vivienda y el PNV lograba el rango de vicepresidente del Gabinete para uno de sus ocho consejeros.


























































