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Li Peng agradece a Fernández Ordóñez la comprensión tras los sucesos de Tiananmen

El primer ministro de la República Popular China, Li Peng, transmitió ayer en Pekín al ministro español de Asuntos Exteriores, Francisco Fernández Ordóñez, su gratitud por la postura española tras los graves sucesos ocurridos el 4 de junio del año pasado en la plaza de Tiananmen, cuando los tanques chinos aplastaron el movimiento estudiantil que reclamaba la democracia para China. "Aunque, durante cierto periodo, China ha pasado dificultades [en referencia a esos sucesos], el pueblo español siempre nos dio su comprensión".

En posterior rueda de prensa, Fernández Ordóñez, que ayer concluyó su estancia oficial de tres días en Pekín, aclaró que el Gobierno español había cumplido las sanciones impuestas por la CE en junio de 1989 contra China -embargo militar y bloqueo de las relaciones institucionales-, pero que en todo momento se habían mantenido las relaciones comerciales hispano-chinas. Precisamente, Fernández Ordóñez ha sido el primer ministro de la CE en visitar China después de que el pasado 23 de octubre se levantaran las citadas sanciones "de forma incondicional", a excepción de las ventas militares.En su jornada con más marcado carácter político, Fernández Ordóñez fue recibido ayer en Pekín por los dos hombres fuertes del régimen chino, el presidente, Yang Shangkun, y el primer ministro, Li Peng. Ambos transmitieron al ministro español que las reformas internas se centran hoy más en el terreno económico que en el político. No obstante, y según Fernández Ordóñez, los dirigentes chinos le indicaron que están "programando un desarrollo de la democracia y los derechos humanos partiendo de la realidad de China".

Cambios

Yang Shangkun, de 83 años, recibió al ministro en el Gran Palacio del Pueblo, situado en la plaza de Tiananmen. "China ha cambiado bastante. Las reformas han sido grandes y [el país] se dedica últimamente a la construcción de la economía". El anciano dirigente chino aseguró que pretenden "cambiar muchas leyes" y que "hay voluntad de reforma". El ministro español explicó después en conferencia de prensa que el Gobierno chino pretende reforzar el papel de la Asamblea Nacional Popular y fortalecer los sistemas de supervisión del trabajo de los funcionarios y del propio Ejecutivo. Li Peng, de 62 años, recibió al ministro español en Zong Nan Hai, una verdadera ciudad amurallada en el centro de Pekín donde se encuentran las viviendas de los máximos dirigentes chinos. Li Peng, uno de los cinco miembros del comité permanente del Buró Político -máximo órgano de poder en China-, dijo estar "contento por la decisión de la CE de normalizar sus relaciones con China", como ha transmitido Fernández Ordóñez a modo de mensaje comunitario.Tanto Yang Shangkun como Li Peng comentaron a Fernández Ordóñez, según éste, las dificultades para abordar reformas profundas en un país que tiene 1.100 millones de habitantes. "Y cada año crecemos una Checoslovaquia", coincidieron ambos dirigentes en expresar gráficamente que la población china crece anualmente en 17 millones de personas.

Los dos mandatarios chino también insistieron, según el ministro español, en que China debe tener su propia vía de reformas, "sin copiar modelos exteriores", en referencia a lo ocurrido en la URSS.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de noviembre de 1990