Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los socialistas vascos rechazan convertirse "en recaderos del PNV ante Felipe González"

Las dificultades entre los dos socios del Gobierno vasco en su intento de renovar la coalición por otros cuatro años han comenzado nada más sentarse a la mesa de negociación. Una fuerte polémica estalló ayer cuando los socialistas vascos decidieron no acudir a la segunda reunión, prevista para hoy, como muestra de disconformidad con las propuestas y la actitud de los representantes del PNV, que les convertirían en "recaderos ante Felipe González", en expresión de uno de sus dirigentes.El vicesceretario general del PSE-PSOE, José Luis Marcos Merino, comunicó a sus interlocutores la decisión de retrasar el encuentro. Los socialistas manifestaron su malestar por las declaraciones del consejero de Presidencia en funciones, Juan Ramón Guevara, al término de la reunión del martes en Vitoria. El PNV reaccionó anunciando que mantiene la convocatoria , al no existir razones para retrasarla, y acusó al PSE de haber escogido la estrategia del desgaste de sus socios para compensar el mal resultado electoral.

El PSE considera que Guevara fue desleal en sus afirmaciones ante la prensa el martes y teme verse obligado a negociar bajo una fuerte presión pública del partido ganador de las elecciones. El consejero en funciones no excluyó ante los informadores la posibilidad de exigir la firma de Felipe González en el nuevo acuerdo de coalición, con el fin de garantizar su cumplimiento.

La mayoría de las propuestas del PNV como condición para un acuerdo, entre las que figuran inversiones estatales en infraestructuras, representación directa del Gobierno vasco en Bruselas y en las empresas públicas ubica das en Euskadi y desbloqueo de las transferencias, rebasan la capacidad de decisión del PSE y corresponden a competencias del Gobierno central.

El PSE rechaza el papel de intermediario entre el PNV y el Gobierno de Felipe González y advierte que está dispuesto a no formar parte del Ejecutivo autonómico si el precio consiste en no ser considerado un partido vasco sino como mero puente ante el Ejecutivo de Madrid. Uno de los miembros de la delegación socialista, Fernando Buesa, secretario del partido en Álava, dijo ayer que el PSE no aceptará ser considerado por los nacionalistas un simple recadero.

"Si al final estamos en el Gobierno", manifestó, "será porque representamos a una parte de los vascos y no por otra cosa". La presencia en el Gabinete, según Buesa, no es el único. objetivo Político del PSE y de hecho existe un sector del partido proclive a no reeditar la coalición con los peneuvistas. En su réplica, Guevara dijo que los socialistas vascos quieren ser PSE cuando negocian el futuro Gobierno pero son PSOE durante la campaña electoral cuando recurren a las fotos con Felipe González para atraer votos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de noviembre de 1990