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Una disputa sobre un solar que se remonta al año 1984

LL. U. El conflicto que enfrenta a los vecinos del barrio del Besòs de Sant Adrià -una población de 35.000 habitantes materialmente unida a la ciudad de Barcelona con la Generalitat y el Ayuntamiento, que pretenden construir en un solar del barrio 194 viviendas sociales, se remonta a seis años atrás.

El terreno en disputa, calificado como edificable, fue adquirido mediante expropiación por la extinta Corporación Metropolitana (CMB) entre 1979 y 1981, con el fin de realojar a parte de la población del vecino y conflictivo barrio de La Mina, cuya población está formada mayoritariamente por gitanos y que padece índices de delincuencia y de marginación alarmantes.

En 1984, un primer intento por construir 218 viviendas con este fin fue abortado por los vecinos, que también se enfrentaron en aquella ocasión con la policía. Los vecinos del Besòs reclaman desde hace años que el disputado solar -conocido como "el solar de la palmera"- se destine a nuevos equipamientos. El barrio del Besòs, nacido en los años 60 sin las mínimas condiciones y poblado fundamentalmente por emigrantes, sólo dispone en estos momentos de una escuela y un hogar de ancianos.

Pero esta reivindicación oculta también otras motivaciones: los vecinos se oponen a que familias procedentes de La Mina se trasladen al corazón del barrio y, con ellas, también la droga, la marginación y la delincuencia.

En julio de este año el Ayuntamiento de Sant Adriá, el Consejo Comarcal del Barcelonés -heredero de la CMB- y la Generalitat firmaron un convenio para la construcción de 194 viviendas sociales. El texto definitivo omitió cuidadosamente el nombre de La Mina y se refirió globalmente a los habitantes del "margen izquierdo del Besòs".

Este enfoque implicaba necesariamente que los propios vecinos del barrio del Besós se convirtieran también en beneficiarios de los pisos. Sin embargo, cuando los primeros vecinos intentaron formalizar una solicitud, sólo recibieron evasivas. "El Ayuntamiento no ha jugado limpio, ha mentido", fue la conclusión general.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de octubre de 1990