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La "teleadicción", parecida a la dependencia del alcohol

Existe una "dependencia televisiva" similar en muchos aspectos a la dependencia del alcohol y otras adicciones. Ésta es la conclusión de algunos de los últimos estudios científicos que han analizado de forma rigurosa en Estados Unidos los hábitos de las personas que ven con mucha frecuencia la televisión. Los estudios no han llegado a demostrar que la teleadicción tenga una base física como la del alcohol o el tabaco, pero recogen testimonios de telespectadores que e consideran a sí mismos "teledependientes".

Durante la última década los investigadores sociales han sostenido como hipótesis que algunos telespectadores asiduos tenían adicción a este medio, pero sólo los estudios aparecidos este año han apuntado una mayor evidencia de que existe tal adicción entendida según los criterios establecidos para llegar a un diagnóstico de este tipo.Un reciente estudio de la Universidad de Nuevo México, dirigido por Robin Smith Jacobvitz, ha revelado que entre el 2% y el 12% de las personas que ven la televisión, según los casos, se consideran personalmente teleadictos y se sienten desgraciados con este "vicio" del que, según sus declaraciones, no son capaces de salir por sus propios medios. Muchos de los que ven con frecuencia la televisión acuden a este medio cuando se encuentran al borde del estrés y no como forma de pasar un rato agradable viendo los programas favoritos. Los primeros encuentran en una primera fase remedio a su desequilibrio mientras contemplan la televisión, pero se sienten mucho peor cuando han dejado de verla.

En el estudio de Jacobvitz se citan diferentes casos. Un oficial de policía de 32 años tiene tres receptores de televisión en su casa. A pesar de que está casado y tiene dos hijos y su trabajo es de jornada intensiva puede ver la televisión 72 horas la semana. "Raramente salgo ninguna parte", dice.

Una mujer divorciada, con tres niños, sin trabajo, ve la televisión durante 69 horas a la semana. "Si te descuidas", señala, "la televisión llega a ser como un compañero para tí". Todavía se cita otro caso más. Una ama de casa de 50 años, sin hijos, que pasa ante el televior 90 horas a la semana, que dice: "estoy en casa todo el día y la televisión da sentido a lo que hago durante el día".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de octubre de 1990

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