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Un coche bomba de ETA causa 17 heridos en la casa cuartel de Cartagena

Un vehículo hizo explosión a las dos de la madrugada de ayer frente a la casa cuartel de la Guardia Civil de Cartagena (Murcia) sin que se produjeran víctimas mortales, aunque 17 personas tuvieron que ser atendidas en el hospital del Rosell de la ciudad por pequeñas heridas y crisis nerviosas. Sólo hubo que lamentar daños materiales en viviendas y en coches de la agrupación de tráfico y de algunos vecinos de la zona. El atentado, según fuentes del Ministerio del Interior, es obra del comando Vizcaya de ETA, que recientemente realizó acciones similares en Bilbao y Burgos y que está operando como comando itinerante.

A las pocas horas del suceso, la delegada del Gobierno en Murcia, Concepción Sáenz, ya adelantó que todos los indicios apuntaban a ETA como autora del atentado. Las dos personas que secuestraron al propietario del coche que luego estalló le dijeron a éste primero que eran policías y después que pertenecían a ETA.El diputado de Herri Batasuna, Jon Idígoras, declaró en la mañana de ayer en el Congreso de los Diputados, que este suceso había sido "lamentable" y añadió: "Es doblemente lamentable porque se podía haber evitado". Posteriormente, Idígoras recordó la vieja tesis de su coalición de que cualquier atentado podría ser evitado si el Gobierno se hubiera avenido al diálogo con ETA.

Una vecina de las viviendas de la refinería, situadas enfrente de la casa cuartel, dijo que hacia la diez de la noche vio que un joven, "que se marchó muy deprisa", bajaba de un coche matrícula de Valencia estacionado a unos 50 metros de la casa cuartel. Posteriormente, este vehículo fue aparcado unos metros más allá, en el límite de la zona prohibida de aparcamiento, en la acera de enfrente de la casa cuartel.

La explosión, que se oyó en un radio de 20 kilómetros, destruyó el muro de la casa cuartel, donde abrió un boquete de cinco metros, así como la vivienda situada en el primer piso. La delegada del Gobierno señaló que había sido una suerte que la familia que habita el piso estuviera de vacaciones. La explosión causó también daños a decenas de coches aparcados en la calle. Viviendas situadas en un radio de 100 metros sufrieron desperfectos. En el hospital del Rosell fueron atendidas 17 personas, ocho de ellas por heridas leves (tres hombres, dos mujeres y tres niños), y el resto por crisis nerviosas.

110 familias

Entre los heridos, por cascotes y cristales, hay dos vecinos de un edificio colindante a la casa cuartel que ocupaban un octavo piso. Sólo uno de ellos permaneció ingresado en observación. En la casa cuartel, que tiene cuatro alturas, residen 110 familias de guardias civiles.El comandante de puesto de Cartagena, capitán Antonio Tejero Díez, destinado anteriormente en las unidades rurales antiterroristas, es hijo del ex teniente coronel condenado por la intentona golpista del 23-F. Artificieros de la Guardia Civil señalaron que el coche bomba estaba cargado con 80 kilos de explosivos y metralla. Fuentes de Interior dijeron que contenía 50 kilos de amonal. "Desde hace días, siguiendo una directriz de la secretaría de Estado, se ha reforzado la seguridad en los edificios públicos a raíz de los atentados de Madrid", agregó la delegada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de septiembre de 1990

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