ECOLOGÍA

España carece de equipos apropiados para frenar la contaminación de una gran marea negra

El centro de control marítimo de Tarifa es el único operativo en España, que tiene unos 7.000 kilómetros de costa, para hacer el seguimiento de los 200.000 buques que navegan cada año por aguas españolas. El reciente choque de dos buques cerca del estrecho de Gibraltar, y que provocó el vertido de 10.000 toneladas de fuel, ha evidenciado de nuevo que España carece de equipos adecuados para enfrentarse a una gran marea negra. Un avión francés se incorporó ayer a las tareas de control de la mancha que recorre el mar de Alborán.

Las autoridades marítimas estiman que la implantación -se espera que en 1993 o 1994- del Plan Nacional de Salvamento y Lucha contra la Contaminación paliará en parte estas deficiencias. La Dirección General de la Marina Mercante (DGMM), competente en esta área y en la que está encuadrado el Centro Nacional de Coordinación de Salvamento y Lucha contra la Contaminación, se ve obligada a menudo a acudir al Servicio de Vigilancia Aduanera, a la Armada, la Cruz Roja del Mar o a empresas privadas para que ayuden con sus unidades en tareas de limpieza y descontaminación.No obstante, se acepta que, en el supuesto de que se produjera una marea negra de grandes proporciones, los equipos que se emplean hoy día serían del todo insuficientes. Quizá por ello España ha firmado recientemente el convenio de Lisboa, que prevé la cooperación en estos casos entre Portugal, España, Francia y Marruecos. Ayer, un avión francés equipado con sensores infrarrojos para detectar hidrocarburos en el mar se incorporó a las tareas de control de la mancha de fuel que recorre estos días el mar de Alborán.

Ayuda complementaria

"En el caso de que se produzca un accidente que cause una contaminación de grandes proporciones, para la cual los medios existentes no son suficientes, se pueden obtener equipos complementarios, así como ayuda técnica y asesoramiento de otros países europeos, a través de la organización comunitaria Task Force", explicaba un reciente escrito ministerial en respuesta a una pregunta formulada por un grupo parlamentario de oposición.

El subdirector de Seguridad Marítima y Contaminación de la DGMM, José Álvarez, cree que "habrá equipos más o menos suficientes cuando se complete el Plan Nacional de Salvamento, pero de momento no los tenemos. Si en aguas españolas ocurriera un accidente parecido al que provocó el Exxon Valdez en Alaska, es imprevisible lo que pasaría. Cuando el plan se complete daremos una respuesta bastante positiva a este tipo de desastres. Ahora estamos adquiriendo experiencia".

En breve se iniciará la construcción de las torres de control marítimo en Finisterre (La Coruña), cabo de Peñas (Asturias) y Canarias, según Alvarez. Ahora, la DGMM dispone para luchar contra la contaminación marina de seis remolcadores con base en Gijón, La Coruña, Vigo, Algeciras, Palma de Mallorca y Canarias. Cuatro de ellos están equipados con 500 metros de cerco neumático, 700 metros de barrera de puerto con flotadores, dos recogedores mecánicos con una capacidad total de 62 toneladas por hora, un equipo de dispersante y 3.000 litros de ese agente químico cada uno. El plan prevé el aumento de esta flota a 11 unidades.

También se cuenta con cuatro barcos de salvamento y otros dos para la limpieza de puertos y costas en Algeciras y Valencia. "Estamos estudiando la posibilidad de equipar a un petrolero y adaptarlo para la recogida del crudo derramado en el mar", dice Álvarez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 10 de agosto de 1990.

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