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Cartas al director

Maldito diario

¡Hola! Soy un chico de 10 años, medio español y medio alemán. Desde hace mucho tiempo, le leo a mi padre, en voz alta, cada día, la sección Cumpleaños. De esta forma perfecciono mi pronunciación y no olvido los números. Quiero deciros que os olvidasteis de poner el apellido que hizo mundialmente famoso al ariete (me lo apunta mi papaíto) tudesco (sigue mi papá), que es: Rumenige. Aprovecho la ocasión para deciros que me gusta mucho lo de los chavalines, pero que me sabe a poco.Perdonadme, pero tengo que confesaros que a veces odio EL PAÍS, porque, aunque acepto que mi padre pase horas leyéndoos en vez de jugar conmigo, lo que ya me revienta es cuando coge la manía de escribiros una carta tras otra, y se olvida hasta de preguntarme cómo me ha ido en la escuela; vamos, que ni se acuerda de que existo.

Os hago una propuesta: vosotros no le volvéis a publicar ni una sola carta. Acaba cansándose de escribiros y dedica todo su tiempo a mí. A cambio, os prometo que tanto mi papá como el que os escribe seguiremos leyendo vuestro maldito diario, un día sí y otro también. ¿Trato hecho? Vale. ¡Ah, me olvidaba! Deseo un feliz verano,a todos los niños que leen EL PAÍS. He acabado; ahora me voy a la piscina. Os quiero mucho. ¡Adiós!.- Adrián Navarro Both.

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