Policías de nueve países piden uniformidad la tipificación del 'blanqueo' de dinero

Las conclusiones del II Congreso Internacional sobre Violencia y Criminalidad, clausurado ayer en Madrid, insisten en que la actuación policial no será plenamente efectiva mientras no se atajen los beneficios obtenidos por las bandas internacionales, y proponen a los Gobiernos que tipifiquen de forma uniforme el delito de blanqueo de dinero. Las conclusiones son más suaves que las ponencias debatidas, en las que se citaban la necesidad de eliminar los paraísos fiscales y la exigencia de responsabilidad penal a las sociedades jurídicas.

A las jornadas, clausuradas ayer por el director general de la Guardia Civil, Luis Roldán, asistieron el secretario general de Interpol, Raymond Kendall, altos mandos del ministerio del Interior español y representantes cualificados de los cuerpos de policía de Portugal, Brasil, Argentina, Chile, Perú, Colombia, Bolivia y Venezuela. A lo largo de cinco días, desde el lunes pasado, las ponencias debatieron las características de las modernas bandas organizadas de delincuencia, especialmente centradas en los delitos de tráfico de drogas, terrorismo y robo, camuflaje y venta posterior de automóviles de lujo, y se insistió también en que las causas profundas que explican la delincuencia son las desigualdades sociales entre países y entre sectores de población.El informe presentado por José de la Puente Gil, director del Gabinete del Secretario de Estado para la Seguridad, cifra en 12.000 millones de dólares anuales las ganancias que el crimen organizado obtiene a través de las empresas legales a las que se le inyecta el dinero obtenido de sus actividades ilegales. Este enorme poder económico facilita la "profusa utilización de las técnicas de corrupción".

Particular importancia se dio a lo largo de las jornadas al retraso legislativo que existe respecto al control de las transacciones comerciales e inversiones internacionales, las dificultades de la policía para acceder a la información de las empresas y entidades bancarias y la imposibilidad de luchar contra la opacidad de los denominados paraísos fiscales.

Pedro Rodríguez Nicolás, comisario general de la Policía Judicial española, citó que existen en España 200.000 cajas de seguridad bancarias que escapan a todo control.

Raymond Kendall, reveló que de los 150 países asociados a la organización, sólo entre 40 y 50 disponen de legislación propia contra el blanqueo de dinero. Las conclusiones sólo citan la tipificación uniforme del delito del blanqueo de dinero, la creación de la figura del delincuente arrepentido, el acceso policial al registro e inspección de documentos, y la sugerencia de crear un agregado policial en las embajadas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 15 de junio de 1990.

Lo más visto en...

Top 50