No tributarán las rentas del trabajo hasta un millón
Las rentas del trabajo dependiente tendrán un tratamiento fiscal más favorable en la actual reforma del impuesto sobre la renta, al tiempo que se ampliará la base imponible gravada "para evitar economías de opción y discriminaciones difícilmente justificables".Para estos fines, se llevará a cabo una revisión de la actual cuantía de las deducciones por rendimientos del trabajo personal dependiente, que ahora está fijada en 24.000 pesetas por cada perceptor con un máximo de dos en la unidad familiar.
Cualquiera que sea la tarifa del impuesto, la tributación individual efectiva será nula para los perceptores de rentas del trabajo inferiores a un millón de pesetas.
En la base del impuesto, se aumentará el porcentaje del 2% como deducción por los gastos necesarios para obtener los Ingresos del trabajo dependiente. Ello se completará con un sistema de deducción máxima.
La reforma pretende también incluir dentro de la tributación por rentas del trabajo las que provienen de las retribuciones no dinerarias o "pagos en especie".
Se incluirá, asímismo, alguna nueva deducción en la base imponible para reflejar la situación especial de algunas relaciones laborales atípicas, como los comisionistas, viajantes de comercio, deportistas, etcétera.
Se llevará a cabo, por último, una concrección definitiva de las "contraprestaciones del trabajo", para eliminar conceptos que provocan problemas de interpretación legal, como por ejemplo, las indemnizaciones.


























































