Quien rompe paga

El récord de destrozos en la autovía M-30 lo tiene un camión que se llevó por delante 140 metros de valla de seguridad. A la compañía aseguradora le costó el siniestro, en indemnizar al Estado, más de medio millón de pesetas.Más elevada aún fue la cuenta que el MOPU presentó a otra compañía cuyo asegurado se había tragado un pórtico -estructura que sobrevuela la calzada con dos o tres carteles informativos- valorado en 1.200.000 pesetas. Y es que... el que rompe, paga.

Según los responsables del MOPU, tras un accidente se desencadena un proceso burocrático para exigir al conductor la reparación del daño causado a la infraestructura pública "La identificación se hace mediante los atestados de la Policía Municipal o la Guardia Civil o con nuestros medios", explican las mismas fuentes. "Aunque generalmente quien luego hace efectivo el pago es la compañía aseguradora".

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Los costes por impacto son muy variables. Es más barato y seguro estrellarse contra la valla de seguridad de la autopista -valorada en 4.000 pesetas el metro, como media- que contra una farola, cuyo coste se sitúa entre las 70.000 y las 100.000 pesetas, según si el destrozo es total o se puede salvar parte de la estructura, incluida la bombilla, que también entra en valoración.

Las señales de tráfico sencillas cuestan, por término medio, unas 25.000 pesetas. Las banderas y pórticos salen más caras: desde 700.000 pesetas la más barata a más de un millón la más compleja.

El total de los 16.392 metros de barrera de seguridad destrozados en la M-30 en los últimos seis meses han supuesto, de haberse cobrado todo, 65,5 millones de pesetas. Sin embargo, el cobro de los daños producidos en un accidente no revierten en el Ministerio de Obras Públicas, sino que van a parar directamente al Tesoro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 23 de mayo de 1990.