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La Caja de Madrid y las cajas catalanas y vascas se desmarcan del 'libretón' que quería lanzar la CECA

Las cajas catalanas, que se tomaron un plazo para pensar la respuesta a dar al proyecto de un nuevo producto corporativo por parte de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), darán una contestación negativa al producto, según medios de estas entidades. Una reunión de los directores de las principales entidades catalanas sirvió para dar una respuesta uniforme y oponerse a una iniciativa que surgió de la propia CECA.En esta línea se sitúan las cajas vascas que, casi con toda seguridad, tampoco suscribirán el nuevo producto con el que dar una réplica comercial al libretón del Banco Bilbao Vizcaya (BBV). La Caja de Madrid sigue en su línea de escaso, por no decir nulo, interés por el nuevo producto.

Mañana, en el consejo de administración de la CECA, se estudiará este proyecto, según reza en el orden del día enviado a los distintos consejeros de la Confederación. También en esta sesión se recibirán nuevos datos del informe Mc Group, instrumento sobre el que la Confederación está sustentando la necesidad de reestructuración y la potenciación como intrumento financiero de apoyo a las cajas, tanto en el mercado nacional como el internacional.

El pasado día 8 de mayo unos 50 directores de marketing se reunieron en la CECA para ahondar en la iniciativa pensada en la propia confederación de lanzar un producto que diera una respuesta al libretón del BBV y que consistiría en un sorteo de unos 1.000 millones de pesetas mensuales como atractivo para el pequeño ahorrador. En esa reunión se evaluó en unos 1.000 millones los que harían falta además para efectuar un lanzamiento publicitario masivo. Faltaba hacer el reparto de ese coste. Ese reparto fue el gran escollo a salvar. En la carta de la CECA a las cajas ofreciendo la nueva idea se establecía un coste del 0,5 por 1.000 de los depósitos en cuenta corriente y libretas para cada caja, lo que perjudicaba a las grandes entidades.

Vuelve a repetirse el problema de los últimos meses en la CECA, es decir, que los intereses de las pequeñas y medianas cajas de ahorros son distintos de las s grandes entidades. De este modo, si las cajas catalanas y las vascas, junto a la Caja de Madrid, deciden no sumarse al proyecto, el producto quedará un tanto descafeinado si al final se logra lanzar. Fuentes de la CECA señalan que las cajas de ahorro no pueden permanecer r pasivas a los continuos ataques comerciales de los bancos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de mayo de 1990