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La marginación de los manchistas de las listas electorales provoca tensiones en el PP andaluz

La elaboración de las listas del Partido Popular (PP) para las elecciones andaluzas del 23 de junio ha provocado serias tensiones en el seno de este partido y el anuncio de varios dirigentes de abandonar esta formación política. A la dimisión del secretario regional del PP, Juan de Dios Martínez Soriano, hay que sumar la de otros cargos locales y provinciales, y la apertura de un expediente disciplinario contra el ex vicepresidente del PP en Málaga, José Luis Ortega, quien declaró que José María Aznar debe pensar ya en dimitir.

Las listas electorales andaluzas han sido directamente controladas por Arturo Moreno, hasta hace poco responsable electoral del PP, y en un segundo término por el secretario de Organización, Juan José Lacas, y por el secretario general, Francisco Álvarez Cascos. En las candidaturas han sido prácticamente barridos los antiglacis Colaboradores del ex presidente de AP Antonio Hernández Mancha, quien pese a que ostenta la presidencia del comité electoral andaluz ha sido marginado de todo el proceso. De hecho, tan sólo ocho de los 28 diputados que fueron elegidos parlamentarios bajo las, siglas de Coalición Popular repiten como candidatos y sólo dos -Gabino Puche, candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía, por Sevilla, Y Enrique Arance, por Almería- vuelven a figurar como cabezas de listas.La dirección nacional no ha respetado el informe realizado por el portavoz del grupo parlamentario andaluz, Juan Diego López Bonillo, sobre el trabajo individual desarrollado por los diputados y que era muy favorable en los casos de Martínez Soriano y de Enrique García Montoya, vicepresidente segundo del Parlamento regional, también ausente de las listas.

Como consecuencia de las tensiones surgidas, Martínez Soriano ha anunciado su intención de formalizar su renuncia como secretario regional del PP durante esta semana, mientras que el presidente local del partido en Linares (Jaén), Mariano Sanz Gutiérrez, ha manifestado que dimitirá de este cargo.

En Málaga, la dirección nacional ha abierto un expediente de expulsión al ex vicepresidente provincial, José Luis Ortega quien declaró ayer que dejará su cargo como concejal en el Ayuntamiento malagueño si sigue adelante el proceso disciplinario. Ortega dimitió como vicepresidente provincial la semana pasada al ser marginado de las listas y ayer dijo que éstas habían sido realizadas "por el clan de Valladolid", en clara alusión al equipo de José María Aznar. Para Ortega, la elaboración de las listas ha sido "un engaño público" y pidió la dimisión de Aznar: "Después de colocar a sus amigos tiene que pensar en dimitir", indicó.

El desembarco de los hombres de Aznar en Andalucía tiene como fin último la renovación total del partido en la región. Las diversas fuentes del PP consultadas indican que este objetivo pasa, en una primera etapa, por la creación de un grupo parlamentario afín a la nueva dirección popular y, en segundo lugar, por la sustitución del actual presidente regional, Gabino Puche, en el congreso que se celebrará a finales de este año.

Otras fuentes sostienen que la crisis del PP no es tal sino "el típico enfado de los que no han sido incluidos en las listas". De esta argumento participa Isabel Tocino, quien afirmó ayer en Sevilla que la dimisión de Martínez Soriano y otros líderes andaluces "es un tema menor".

Aznar resta importancia a las dimisiones

Jose María Aznar se mostró ayer lacónico y despectivo al analizar las dimisiones habidas en el PP en Andalucía por discrepancias en la elaboración de las listas electorales. Tras comentar que "tiene gracia que la dimisión de un vicepresidente local se transforme en noticia nacional", Aznar señaló que quien "condiciona su actividad política a su presencia en las listas electorales no merece más comentario que: dimisión aceptada".El presidente del PP, que viajó a Valladolid para delegar en Juan José Lucas la presidencia regional de su partido, reiteró que no va a dimitir y afirmó que las personas o grupos que tengan deseos de eliminarle de la vida política "tendrán que tener un poco más de paciencia".

Aznar aseguró que tampoco habrá nuevas dimisiones en los órganos directivos del PP a raíz del caso Naseiro y negó la existencia de clanes en su partido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de mayo de 1990

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