Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
NECROLÓGICAS

Luis Felipe de Peñalosa, historiador

En el panteón familiar del cementerío del Santo Angel de la Guarda, en Segovia, recibirán sepultura a medíodía de hoy los restos mortales del historiador Luis Felipe de Peñalosa y Contreras, vizconde de Altamira de Vivero, que a lo largo de su vida luchó incansablemente por la defensa del patrimonio histórico-artístico y natural de la ciudad de Segovia, donde había nacido hacía 78 años.Luis Felipe de Peñalosa, que falleció en la madrugada del martes tras un proceso cancerígeno, se dedicó en cuerpo y alma a impedir el deterioro urbanístico de su ciudad, en algunas ocasiones a cambio de la incomprensión, desde sus cargos de delegado provincial de Bellas Artes y director de los museos Zuloaga y Provincial. Sobrino de Juan de Contreras y López de Ayala, marqués de Lozoya, junto a éste escribió un libro sobre el arte gótico en España, además de contar con otras publicaciones, como Poemas para cuando sea domingo: Segovia, el navío de pie: Juan Bravo y la familia Coronel, y Un linaje segoviano en Flandes.

Miembro de las reales academias de la Historia y de Bellas Artes de San Fernando, entre otras condecoraciones ostentaba la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio y la medalla de plata al Mérito de las Bellas Artes. En la actualidad era director de la Academia de Historia y Arte de San Quirce, antigua universidad Popular de Segovia, por la que pasó el poeta Antonio Machado, del que Peñalosa fue alumno cuando era profesor de francés en el Instituto General y Técnico.

Precisamente en San Quirce, Peñalosa tuvo su última intervención en público, el 27 de noviembre de 1989, con motivo de la presentación de unas jornadas sobre el paisaje. Allí expresó su satisfacción por ver cómo las nuevas generaciones se sienten más sensibilizadas ante la tragedia que supone el contemplar la destrucción de la naturaleza y de los valores estéticos consustanciales a ella, en aras del eterno becerro de oro de un progreso puramente materialista. Para Peñalosa, pese a las apariencias de una engañosa propaganda, se está atravesando por uno de los peores momentos en la lucha por la conservación, tanto de los espacios naturales como de los urbanos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de abril de 1990