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Alberto Cortina y Alicia Koplowitz, citados hoy ante el juez al fracasar el reparto de Conycon

Los Albertos y las hermanas Koplowitz siguen sin llegar a un acuerdo sobre el reparto patrimonial del Grupo Construcciones y Contratas (Conycon). Ayer continuaron las intensas negociaciones entre los abogados, pero el intento resultó, una vez más, infructuoso. El documento de acuerdo preparado el miércoles, y, que se resume en el traspaso de parte del Banco Zaragozano a los AIbertos, está aún sobre la mesa, pero Alicia y Esther Koplowitz consideran que "no hay prisa" por firmar, según fuentes cercanas a las propietarias de Conycon. Por ello, Alberto Cortina decidió responder a la demanda de Alicia Koplowitz, cuyo plazo de alegaciones vencía ayer. Hoy, los dos cónyuges están citados en el juzgado.

El contencioso entre los Albertos y las hermanas Koplowitz puede considerarse, a partir de hoy, como un pleito abierto ante los tribunales. Dos días consecutivos -madrugada incluida- de intensas negociaciones no han servido para cerrar el acuerdo sobre el reparto patrimonial del grupo Construcciones y Contratas.El objetivo de esta maratoniana negociación consistía en cerrar el convenio entre las partes antes de que Alberto Cortina tuviera que presentar sus alegaciones a la demanda de separación presentada hace un mes por Alicia Koplowitz. Sin embargo, en medios de Conycon se aseguraba ayer por la tarde que "no había prisa por firmar". Poco después se anunciaba la ruptura de la negociación sin ningún acuerdo.

El miércoles, los abogados habían presentado tanto a Alicia y Esther Koplowitz como a Alberto Cortina y Alberto Al cocer un protocolo de acuerdo por el cual se garantizaba la integridad del holding. El proyecto fue redactado con todas las cautelas y en el mismo se establecía la distribución del patrimonio empresarial y familiar de ambos matrimonios.

Pago de 5.000 millones

El importe del valor correspondiente a los Albertos había sido fijado en 5.000 millones para cada uno, lo que supone un pequeño descuento sobre los 5.300 millones comprendidos en el acuerdo transaccional que firmaron Alicia Koplowitz y Alberto Cortina a finales del pasa do mes de julio.

Para reducir problemas fis cales, que se derivarían de una eventual transmisión patrimonial, el planteamiento de las negociaciones incluye el pago en especie, concretamente, en acciones del Banco Zaragozano.

Para ello, la participación del 24% que ahora tiene el grupo Construcciones y Contratas en el Zaragozano pasaría a una sociedad de nueva creación en la que Alberto Cortina y Alberto Alcocer controlarían el 51% del capital, quedando el 49% restante en manos de Alicia y Esther Koplowitz.

El preacuerdo negociado incluía paralelamente el reparto de los bienes inmuebles del matrimonio formado por Alicia Koplowitz y Alberto Cortina integrado en la empresa Inversiones Koplocor, participada al 50% por cada cónyuge. Esta sociedad instrumental dispone como principal activo de la finca que el matrimonio adquirió en 1973 en Ciudad Real y denominada Las Cuevas que, según el planteamiento de las negociaciones, pasará a propiedad exclusiva de Cortina previo pago a su mujer de la mitad de las acciones que ella posee en la mencionada sociedad conjunta.

En el caso del matrimonio formado por Alberto Alcocer y Esther Koploxwitz, el reparto de los bienes familiares no implicaba tanta urgencia, ya que la demanda de separación presentada por ésta última tuvo lugar la pasada semana y todavía no ha sido comunicada formalmente al demandado. Cuando ello ocurra, Alberto Alcocer dispondrá de 20 días para contestar ante el juzgado, al igual que ha ocurrido con su primo. En todo caso, el planteamiento es el mismo que en el anterior matrimonio; Alcocer se quedará con una finca dedicada a segunda residencia y Esther Koplowitz con la vivienda de Madrid.

No obstante, el acuerdo sigue en vía muerta. Pese a que se ha llegado a fijar definitivamente un mismo criterio de valoración para las participaciones que corresponderán a las Koplowitz y las que recaerán en los Albertos, la realidad es que faltan por definir todavía "algunos pequeños detalles", según señalaron anoche en medios próximos a las propietarias de Conycon. Entre estos detalles se encuentra el interés de la empresa constructora en asegurar la mayor participación posible en Focsa, empresa en la que los Albertos también tienen una significativa posición accionarial.

En consecuencia, Alberto Cortina presentó anoche, dentro del plazo previsto, las alegaciones a la demanda de separación de Alicia Koplowitz. En medios vinculados con la negociación se estima que, de esta forma, "ambos han despelagado ya toda su batería". No obstante, el pleito puede reconducirse en cualquier momento por la vía de un convenio regulador que sustituiría a las demandas en cuanto que se llegase a un acuerdo mutuo de separación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de marzo de 1990

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