La Bolsa de Tokio sufre su peor caída desde el 'crash' de 1987 ante los rumores sobre elevación de los tipos de interés

La Bolsa de Tokio sufrió ayer una nueva y espectacular caída, contagiada por el clima de incertidumbre internacional que se respira sobre los tipos de interés y los fuertes rumores de que el Banco de Japón se apresta a anunciar una nueva subida de la tasa oficial de descuento, la cuarta en menos de 12 meses. La caída de ayer, la mayor en lo que va de año, fue la tercera más notable en la historia de la bolsa tokiota. El índice Nikkei, que se calcula sobre los 225 valores más representativos, perdió 1.161,19 yenes y cerró a 35.734,33, bastante por debajo de] cinturón de los 37.000 yenes.

Este índice es considerado por los operadores como la barrera psicológica del mercado nipón.La divisa japonesa se depreció 0,57 con respecto al dólar, que al final de la sesión se cotizó a 145,15 yenes.

Tokio imitó la debilidad mostrada por Wall Street y acentuó el descenso que ya había experimentado el lunes y el martes. Paradójicamente, los bonos del Tesoro se salvaron de la quema debido a una operación de compra realizada por el Ministerio de Finanzas.

El mercado ha hecho caso omiso a la victoria del partido liberal en las elecciones legislativas de¡ pasado domingo y sigue nervioso, a la espera de que las autoridades decidan apretar más la tuerca de la restricción monetaria encareciendo los préstamos a las demás instituciones financieras.

Una fuente gubernamental manifestó por la mañana que era inminente la subida de la tasa oficial de descuento e indicó que el ascenso sería aproximadamente de medio punto. Las declaraciones tuvieron un efecto inmediato sobre el mercado, en el que se multiplicaron las operaciones de venta, cayendo el índice en picado. El martes, las sospechas de una nueva subida de la tasa se incrementaron al anunciar el Banco (le Japón que la oferta monetaria creció 11,5% en enero, el aumento más grande registrado en casi dos años.

Un portavoz oficial del banco central declaró que confía en que el mercado recobre pronto la normalidad y descartó la posibilidad de que haya un cambio inminente en la política monetaria.

Rebrote inflacionista

El flanco de Japón fijó por última vez el pasado 25 de diciembre la tasa de descuento, que ha pasado (le 2,5% a 4,25% en menos de un año.

Las autoridades japonesas han expresado reiteradamente en los últimos meses sentirse preocupadas por un cierto rebrote inflacionista experimentado por la economía de¡ país como consecuencia del debilitamiento del yen y el encarecimiento de los precios del petróleo.

Pese a que el año pasado el índice de precios al consumo subió notablemente hasta llegar al 2,3%, Japón sigue teniendo la inflación más baja de todos los países industrializados. Un elemento que ha repercutido también en el encarecimiento de precios ha sido la entrada del polémico impuesto del 3% al consumo el pasado mes de abril.

[Tras la serie de movimientos errátIcos de la semana pasada, la Bolsa de Tokio subió al conocerse los sondeos que daban una victoria al partido Liberal.

"La victoria liberal tranquilizó a los empresarios japoneses, pero la caída en los precios de los bonos y valores futuros y la debilidad del yen terminaron por producir pérdidas en la bolsa", señaló a

EfeYoko Tamiki, de la firma de inversiones Daiwa.Nomura Securities, la mayor sociedad inversora del país, atribuía el bache del mercado de Tokio a la inminente revisión de la política monetaria del Banco de Japón.

Además, la fuerte tendencia alcista del índice Nikkei durante el pasado mes de diciembre, que le llevó casi a la barrera de 39.000 yenes, dió lugar a una fase de corrección en enero y febrero del 5,6% menos en el Nikkei, según el análisis de Nomura.

Según esta compañía, los factores que más pesaron fueron la elevación de los tipos de interés oficial, asumida a finales de diciembre, la incertidumbre sobre los resultados electorales y la rápida evolución política registrada en los países del Este de Europa. También influyó negativamente en el mercado japonés la bancarrota de Drexel Burnham Lambert, con gran actividad en los bonos basura, que dejó de operar en Tokio el pasado día 15].

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 21 de febrero de 1990.

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