Dos jueces reiteran su negativa a la alimentación forzosa de 'grapo' en huelga de hambre

Los jueces de vigilancia penitenciaria de Madrid y Zaragoza, Manuela Carmena y Ramón Vilar, respectivamente, han desestimado sendos recursos de los fiscales que solicitaban la alimentación forzosa para presos de los Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre (GRAPO) en huelga de hambre desde hace 58 días.

Uno de los presos de los GRAPO hospitalizados en Zaragoza, José Francisco Cela Seoane, ingresó ayer en la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital Miguel Servet de Zaragoza al perder la consciencia, por lo que fuentes penitenciarias consideraban que ahora sí podrá ser alimentado. Según fuentes penitenciarias, ya suman trece los que han desistido de esta acción, que aún secundan 48, y por la que 38 permanecen hospitalizados.Las fuentes informantes mostraron su preocupación por otros dos grapos presos hospitalizados en Zaragoza y calificaron de "mal estado" la situación de Olegario Sánchez Corrales y de desnutrición severa la de José Balmón Castell. Los médicos que los atienden, además de constatar su extrema gravedad, han señalado que pueden fallecer de paro cardiaco y sin perder la consciencia. Familiares de Olegarlo Sánchez han declarado, informa Javier Ortega, que los médicos que le atienden les han dicho que puede morir en cualquier momento. No obstante, los partes médicos siguen siendo similares a los de días pasados.

Altas médicas

Asimismo, fuentes penitenciarias indicaron que habían sido dadas de alta las dos presas de esta organización que se habían desentubado de la alimentación forzosa en el hospital civil de Basurto (Bilbao), Josefina García Aramburu y Carmen López Anguita, al igual que Antonio Pedrero Donoso, en Alicante.

El auto dictado por la magístrada Manuela Carmena, en tanto que titular accidental del vacante juzgado número dos de vigilancia penitenciaria de Madrid, no tiene efectos prácticos, toda vez que los grapos en huelga de hambre sobre los que versaba el recurso del fiscal, al agravarse su estado pasaron a depender del Hospital Penitenciario de Carabanchel. Sobre este centro tiene competencia el juzgado número de vigilancia penitenciaria de Madrid número uno, cuya titular es Manuela Carmena, y en donde no se había recibido ayer ningún recurso del fiscal.

No obstante, en la respuesta de Manuela Carmena al recurso referido al juzgado número dos, la magistrada reitera su ya conocida posición contraria a la alimentación forzosa, que, a su juicio, es "una forma de protesta empleada a lo largo de la historia de corte pacifista", y "amparado" en los artículos 16.1 y 17.1 de la Constitución, aunque sí autoriza en otras resoluciones el uso de "medios coercitivos" para realizar a estos reclusos pruebas analíticas que faciliten al interno decidir sobre su actitud.

Por otro lado, Victorino Diéguez Guerra, preso de los GRAPO excarcelado hace 12 días tras una huelga de hambre de 44, declaró ayer en Vitoria, informa Pedro Gorospe, que en caso de que muera uno de los huelguistas seradicalizarán las respuestas de "todo el movimiento" y el "PSOE tendría que pagarlo". Dos presos más, de los cinco que en principio no secundaron la medida en la cárcel de Soria, dejaron ayer de tomar alimentos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 26 de enero de 1990.

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