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LOS PARLAMENTARIOS DE HB, AMETRALLADOS

El camino de la participación

VICTORINO R. DE AZÚAHerri Batasuna (HB) maduró la decisión de acudir a ocupar sus escaños en las Cortes después de sufrir un retroceso electoral, por primera vez desde 1986, en las europeas del mes de julio pasado. Los dirigentes de la coalición independentista están convencidos también de que tras la ruptura de las conversaciones entre el Gobierno y la organización terrorista ETA en Argel se abrió sólo un paréntesis, que puede ser cerrado en los próxirrios meses.

La pérdida de porcentaje electoral en julio, confirmado en las generales de octubre, facilitó el razonamiento de los sectores favorables a dar pasos hacia la normalización y hacia un arreglo político que haga factible el acuerdo entre el Gobierno y ETA. En Herri Batasuna encuentran cada vez menos resistencia las tesis de quienes están delendiendo desde hace dos años la necesidad de dar prioridad a acción política "sobre otras formas de lucha". A partir de las elecciones europeas se amplía el debate.

El umbral a franquear consiste ahora en dar prioridad a la acción institucional sobre otras formas de lucha políticas. Algunos responsables de la coalición abertzale han advertido que al margen de los foros parlamentarios su propuesta nacionalista radical corre el peligro de ir derivando hacia la marginalidad, aunque conserve un respaldo electoral considerable. El pacto de Ajuria Enea ha afectado a la coalición más de lo que ésta calculaba.

Resistencia

Las resistencias frente a la incorporación a las instituciones proceden de la Coordinadora Abertzale Socialista (KAS), de la que forman parte junto a la organización terrorista ETA el Partido Socialista Popular Rebolucionario (HASI), el sindicato LAB, la organizacion juvenil Jarra¡ y otras de menor entidad.

Este conglomerado forma el núcleo potencial de un nuevo partido político promocionado desde ETA. Los independientes de HB continúan albergando la incógnita sobre el futuro de su movimiento.

La opción de los militares entre un partido amplio o una formación ideológicamente rígida aún no se ha producido. Pese a las resistencias, los políticos de mayor peso trabajan por forzar la primera posibilidad y transformar su movimiento en un verdadero partido. Los pasos se calculan con lentitud y prudencia para buscar el mayor consenso posible en las bases. Cada movimiento puede ser interpretado como un intento de poner en duda el Papel directivo y predominante de ETA.

La voluntad de ir ocupando progresivamente los espacios institucionales pasa en un futuro inmediato por la incorporación a los parlamentos autonómicos de Vitoria y Pamplona.

En el primer caso, la candidatura del eurodiputado Txerna Montero cuenta con muchas posibilidades de imponerse. Su salida en la carrera electoral equivaldría a una decisión anticipada de tomar parte activa desde la Cámara en la política vasca.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 21 de noviembre de 1989