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ETA mata con una bomba a un hombre al que se suponía traficante de droga

Ignacio Bañuelos Lasso, de 26 años, murió ayer en el barrio de Uribarri, en una zona céntrica de Bilbao, al estallar una bomba colocada en el camión que conducía. Bañuelos "tenía fama de camello en el barrio", según declararon algunos vecinos. Un familiar suyo fue asesinado por ETA en octubre del año pasado por el mieso procedimiento. El atentado de ayer también es obra de ETA, según el gobernador civil de Vizcaya, Daniel Vega.La explosión se produjo a las 18.10 en la calle de Uribarri, en el barrio bilbaíno del mismo nombre. Bañuelos acababa de salir de su domicilio y había puesto en marcha una vieja camioneta Avia, matrícula de Oviedo. El encendido del motor originó el estallido del artefacto según las primeras impresiones de la policía. La bomba había sido adosada debajo de la aleta izquierda.

El estallido alcanzó de llenó a Bañuelos, que perdió el control de la camioneta y fue a estrellar se contra la fachada de una antigua discoteca. El cadáver quedó atrapado en la cabina, con la pierna izquierda casi seccionada del tronco.

Ignacio Bañuelos estaba casado y era natural de Guardo (Palencia). Según primeras informaciones no oficiales era familiar de Ramón Bañuelos Echevarría, que murió el 7 de octubre de 1988 en el barrio de Txurdinaga, de Bilbao, al estallar una bomba adosada a su automóvil. Bañuelos Echevarría se dedicaba al tráfico de drogas, según confirmó enronces el Gobierno Civil.

Una sobrina de la persona asesinada ayer, Natividad Bañuelos, de 17 años, comentó que Ignacio se había dedicado presuntamente en el pasado al tráfico de heroína pero aseguró que había abandonado aquella actividad hace un año y ahora vivía de la venta de chatarra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 16 de noviembre de 1989