Un total de 300 personas
se ocupará mañana de informar a quienes acudan a los cementerios madrileños sobre la localización de las tumbas de sus familiares. La actividad de esta plantilla, que se situará en la puerta de los cementerios y estará compuesta por personal de la Empresa de Servicios Funerarios, forma parte de un plan municipal para facilitar la visita a las necrópolis el 1 de noviembre.


























































