Un joven, herido de bala en enfrentamientos entre simpatizantes de HB y 'ertzainas' en San Sebastián

Un joven de 16 años resultó herido de bala muy grave anoche durante los enfrentamientos entre simpatizantes de HB y agentes de la Ertzaintza (policía vasca), que se sucedieron durante varias horas en el centro de San Sebastián tras la tradicional ceremonia de la Salve. Otras 80 personas debieron ser atendidas de contusiones -la mayoría por pelotas de goma- en diversos centros hospitalarios. Un fuerte dispositivo policial, compuesto por más de 500 agentes de la Ertzaintza y del Cuerpo Nacional de Policía, permitió alejar a los manifestantes del recorrido de las autoridades, entre el Ayuntamiento donostiarra y la basílica de Santa María del Coro y durante la ceremonia, pero no impidió que, concluidos los actos, los manifestantes les atacaran con piedras y botellas.

Los enfrentamientos entre agentes y manifestantes se sucedieron en el Casco Viejo y el bulevar donostiarra hasta primera hora de la madrugada. El herido muy grave es Jesús María González Ezena, de 16 años y natural de la localidad guipuzcoana de Legorreta. El joven permanecía anoche internado en la unidad de reanimación del hospital de la Cruz Roja de San Sebastián después de que fuese intervenido quirúrgicamente para extraerle un proyectil de plomo. El herido sufre rotura de riñón, perforación del intestino, hemorragia abdominal, lesiones en el hígado y el páncreas y choque hipovolémico, según informaron en el hospital. Su estado es muy grave, según un parte médico facilitado anoche. El proyectil, según el mismo parte, entró por la región supraumbilical y quedó alojado en la región lumbar izquierda. Se desconoce todavía en qué circunstancias resultó herido el joven. Otro adolescente, Pablo Uranga Zubiarráin, de 18 años y natural de San Sebastián, permanecía ingresado a medianoche en el mismo centro hospitalario con un cuerpo extraño alojado en el tobillo.

Antes de los incidentes, la comitiva de las autoridades, presidida por el lehendakari, José Antonio Ardanza; el diputado general de Guipúzcoa, Imanol Murua; el alcalde de la ciudad, Xabier Albístur, y parte de la corporación, había sido acogida al salir del Ayuntamiento con silbidos y gritos de "Ardanza, traidor", "español", "Ertzaintza, policía, la misma porquería" y "Gora ETA Militarra".

Los simpatizantes de HB lanzaron a las autoridades en su recorrido entre el Ayuntamiento y la basílica monedas y algunos latas. Sus gritos fueron contestados con aplausos por varios cientos de personas que habían tomado posiciones a la salida del Ayuntamiento y a lo largo del recorrido.

Los cordones de la Ertzaintza que protegían a la comitiva no intervinieron entonces más allá de desplazar a los manífestantes. Algunos agentes portaban bombonas de gases lacrimógenos y cámaras de vídeo con las que filmaron a los manifestantes.

La marcha a favor de la ikuriña, que había sido solicitada para esa misma hora y lugar por HB estaba desautorizada por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, que rechazó el recurso interpuesto por la propia coalición independentista contra la prohibición previa del Gobierno Civil de Guipúzcoa. HB celebró finalmente un acto de homenaje a la ikurriña.

Los efectivos antidisturbios de la Ertzaintza, conocidos como los beltzas (los negros, por su atuendo de ese color), permanecieron en el interior del Ayuntamiento donostiarra sin llegar a intervenir hasta que sus compañeros fueron atacados, una vez finalizados los actos.

Declaraciones de Ardanza

El lehendakari, José Antonio Adanza, restó anoche trascendencia a los enfrentamientos y afirmó que el País Vasco camina con paso rápido a la normalización. Ardanza señaló que los incidentes parecen formar parte de la tradición de la Semana Grande y subrayó que hay que valorar el apoyo prestado por muchos ciudadanos. A la pregunta de si los simpatizantes de ETA iniciarán también pronto el camino de la normalizacón, el presidente vasco indicó que no descarta que eso pueda ocurrir pronto, "si se tiene en cuenta", dijo, "la situación de HB. Nosotros", añadió, "no vamos a tratar de silenciar sus problemas, que los tienen y muchos, sobre todo en la cárcel".

[Por otra parte, un artefacto explotó poco después de medianoche en una oficina bancaria en Bilbao. La explosión ocasionó daños materiales, pero no víctimas, informa Efe].

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 14 de agosto de 1989.

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