Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los grandes bancos españoles se desprenden de importantes paquetes de su autocartera

CARLOS SCHVARTZ, Los grandes bancos españoles han ordenado la venta discreta durante julio y agosto de los excedentes de títulos en su poder, con el objetivo de hacer frente a la nueva ley de sociedades anónimas (27 de julio de 1989) y al doble cerrojo del control del Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores, organismo éste que entró al ruedo bancario precisamente a raíz de la nueva ley de sociedades. El movimiento de títulos detectado ha sido de entre el 1% y el 2% del capital de las entidades, en la mayoría de los casos.

Las operaciones, en su mayoría, se han hecho a precios convenidos con inversores institucionales extranjeros, con el objetivo de dar carácter fijo a la inversión e impedir el retorno de los títulos al mercado en corto plazo. El Banco Santander vendió el viernes 4 de agosto en torno a 1,2 millones de títulos -un 0,85% del capital del banco- por 6.580 millones de pesetas. A principios de mes, el Santander ya había vendido en torno al 1 % de su capital. La cifra final del capital involucrado en las operaciones es del 2%, y el más probable destino de los títulos es el mercado de Tokio, donde el banco tiene previsto comenzar a cotizar este año.Por su parte, el Banco Central, en tres operaciones distintas, movió en torno al 2% del capital de la entidad, en ventas destinadas a inversores institucionales extranjeros. En estas operaciones intervinieron los intermediarios Agepasa y Maxwell & Espinosa. En esta últíma agencia trabaja un ex colaborador directo de Luis Blázquez, Muñoz Calero, y parte de las operaciones, más discretas de la entidad se canalizan a través de ese despacho. Fuentes del mercado señalaron que una de las tres operaciones, realizada a través del Banque Arabe de Investissements, con el cual el Central tiene una vieja relación, fue cerrada por el propio presidente de la entidad, Alfonso Escámez, en un reciente viaje a París.

Fuentes del mercado bursátil activas en Nueva York dijeron ayer que el Banco Bilbao Vizcaya (BBV) sufre un goteo de títulos procedentes de la colocación de acciones en Wall Street, efectuada por el broker Goldrnan Sachs. "El retorno de títulos no es masivo, pero sí permanente, porque el sector bancario ha perdido el favor del inversor estadounidense", afirmaron las fuentes consultadas. Según éstas, el BBV estudia diversas operaciones para "eliminar estos títulos de su cartera, dándoles un destino fijo".

Presión de dos factores

Durante el pasado mes de julio, el Banco Hispano Americano vendió en tomo a un 2% de su capital, en operaciones desencadenadas por inversores institucionales extranjeros, y a clientes selectos de la entidad, con el fin de redimensionar el volumen de títulos de la entidad en su poder.

Por su parte, el Banco Español de Crédito acometió una política activa de colocación de paquetes de la entidad entre inversores particulares, que pasaron a formar parte del consejo de la entidad, además de aparcar fuera de España el 2% de su capital tras la adquisición a Cartera Central de esta cifra de capital tras el acuerdo con los Albertos.

Las fuentes consultadas coinciden en señalar que el fuerte movimiento en el capital de las entidades bancarias está determinado por dos factores. El primero, la ley que adecua las sociedades anónimas a las normas de la Comunidad Europea (CE); el segundo, la posibilidad de que los balances bancarios sufran en el segundo semestre de este año por las nuevas disposiciones del Banco de España respecto a la concesión de créditos, que pueden llevar a una menor demanda de títulos bancarios a partir de septiembre.

La nueva ley establece el límite de autocartera, ya sea de una sociedad dominante o dominada, en el 10% del capital del comprador. Pero este límite es del 5% en los casos de sociedades que cotizan en bolsa. La ley establece además que cualquier movimiento en el capital de una sociedad superior al 1 % debe notificarse a la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Esta normativa, sumada a la presión persistente del Banco de España para la eliminación de títulos propios, está causando su efecto entre los grandes bancos.

Aunque la normativa entra en vigor -en ese apartado- el 1 de enero de 1990,la necesidad de contar con autorización de la junta general para mantener o adquirir los títulos propios, la obligación de generar dotaciones en el pasivo por el valor de los títulos -lo que los deduce del patrimonio neto- y la obligación de deshacer las posiciones en el lapso de 12 meses representará para los bancos españoles una ginmasia sin precedentes que les obligó a encarar ya la labor, habida cuenta de las posibles consecuencias de un deterioro de los balances de aquí a finales de año.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de agosto de 1989

Más información

  • El movimiento de títulos a precio convenido a inversores institucionales extranjeros afecta al 2% del capital