Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los liberales japoneses sufren una derrota histórica

Los liberales sufrieron un serio descalabro en las elecciones parciales parlamentarias celebradas ayer en Japón y perdieron por primera vez en su historia la mayoría que desde hace más de 30 años disfrutaban en la Cámara Alta. La derrota del Partido Liberal Democrático (YLD) contrastó con el éxito de los socialistas, que se consolidan como la primera fuerza de oposición. A falta todavía del recuento de votos en la capital, Tokio, y en otras dos de las 47 prefecturas en las que está dividido el país, los liberales han perdido más de la mitad de los escaños y los socialistas han doblado su número.

El PLD sigue controlando, a pesar de todo, el Parlamento debido al amplio dominio que ostenta en la Cámara Baja. Algunos dirigentes liberales culparon anoche abiertamente de la derrota al primer ministro, Sosuke Uno, cuya imagen quedó desprestigiada nada más asumir la jefatura del Gobierno, hace menos de dos meses, por sus azarosas aventuras sexuales con una geisha. Medios políticos especulaban anoche sobre la probabilidad de que Uno presente la dimisión en las próximas horas, una vez que se reúna con el consejo ejecutivo del partido.Todas las previsiones daban por seguro la derrota liberal en las elecciones para renovar la mitad de los 252 escaños de la Cámara de Consejeros o Cámara Alta de la Dieta (Parlamento), e incluso estimaban como muy probable que el PLD perdiera la mayoría absoluta. Los resultados de ayer han ido más allá de los pronósticos. "Intentamos que la derrota fuera mínima, pero ha sido peor de lo que pensábamos. El voto es reflejo de una desconfianza en nuestra política", confesó anoche el secretario general del primer partido japonés, Ryutaro Hashimoto. La expresión seria del dirigente liberal contrastaba con el rostro radiante de la presidenta del partido socialista, Takako Doi, quien dijo que "la población ha dado una respuesta concreta" al modo de gobernar de los liberales, a los escándalos en los que se han visto envueltos, en particular el caso Recruit, y a la introducción de un impuesto al consumo del 3%, que entró en vigor el pasado abril con la reforma fiscal.

Pérdida de mayoría

Con los resultados no definitivos, a falta del recuento en las prefecturas de Tokio, Kanagawa y Saitama, se preve que los liberales hayan ganado tan sólo 32 o 33 de los 66 escaños que tenían en reelección, lo cual significa perder la mayoría parlamentaria y pasar su hasta ahora fuerza numérica de 142 a 110 o 109 consejeros. Los socialistas han obtenido al menos 40 escaños, casi el doble de los que se sometían a reelección. Ello hará que su representación en la Cámara pase de 43 a casi 60

El papel de las restantes fuerzas de la oposición ha sido muy pobre. El partido budista Komeito conquistó ocho escaños, los socialdemócratas, tres, los comunistas, sólo dos. La gran sorpresa, si bien las previsiones ya lo habían anticipado, ha sido el debú arrollador de Rengo, una federación de sindicatos del sector privado nacida hace dos años, que se presentaba por vez primera a unos comicios y que ha conseguido que once de sus doce candidatos hayan resultado elegidos. La gran mayoría de ellos contaba con el respaldo de la oposición no comunista y prometieron que se unirían al grupo socialista si llegaban a la Cámara Alta. Los dirigentes de Rengo aspiran, sin embargo, a fundar en el futuro una fuerza en torno a ellos con mayor base que el partido socialista y capaz de sacar a los liberales del gobierno por primera vez desde 1955. Casi una veintena de candidatas femeninas se estima que han logrado la victoria en las elecciones de ayer, lo que constituye todo un récord. La mayor parte de ellas pertenece al partido socialista. El "factor femenino" ha sido una de las armas fundamentales del éxito de Takako Doi.

Las aventuras extramaritales del actual primer ministro despertaron gran indignación entre las mujeres y no hicieron otra cosa que echar más leña al fuego de la irritación que ha causado en las amas de casa la aplicación del impuesto al consumo del 3%. Muchos dirigentes liberales admitieron anoche la conveniencia de revisar esta tasa. El propio Sosuke Uno anunció también durante la campaña su intención de modificarla. Los socialistas han anunciado que presentarán en el parlamento una ley para abolir este impuesto.

Los resultados de ayer abren una fase de incertidumbre política en Japón, algo poco común en una nación que siempre ha dado muestras de gran estabilidad.

La socialista Takako Doi dijo anoche que su partido presentará antes de fin de mes una moción en la Cámara de Representantes o Cámara Baja con el fin de lograr la disolución de este órgano legislativo, en el que los liberales siguen contando con una holgada mayoría, y precipitar una convocatoria anticipada de las elecciones generales previstas, en principio, para mediados del año que viene.

En el partido liberal existe gran temor a acudir en estos momentos a las urnas, pero no existe unidad interna sobre los pasos a dar en un futuro cercano, al menos hasta después del congreso del partido que se celebrará el próximo octubre.

Lo que sí parece cierto es la caída del gobierno del primer ministro Sosuke Uno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de julio de 1989

Más información

  • Los socialistas nipones se benefician de la pérdida de mayoría del partido en el poder en la Cámara Alta