Entrevista:

Najibulá: "Nadie vencerá con has armas"

El presidente afgano asegura que la única solución para Kabul es el cumplimiento del acuerdo de Ginebra

, El presidente de Afganistán, Mohamed Najibulá, considera que la "única vía" para conseguir la paz en su país es que EE UU y Pakistán "revisen" su política con respecto a Afganistán y opten por un "respeto integral" al acuerdo de Ginebra. "Nadie vencerá en Kabul con las armas", asegura. Najibulá contempla las divisiones de la guerrilla y se siente más cómodo en su disputado sillón, si bien a lo largo de la entrevista, concedida con motivo del primer aniversario del acuerdo firmado entre Pakistán y Afganistán, con Estados Unidos y la Unión Soviética como garantes, no abandona su posición defensiva.

Resistencia. "A pesar de las fuertes presiones que ha de soportar la resistencia para mantenerse unida, puede verse entre los extremistas un desacuerdo creciente en las más diversas cuestiones. Cada uno intenta imponer al otro la autoridad de su propio grupo; sin embargo, ninguno de ellos puede enorgullecerse de tener un programa político aceptable y que responda a los intereses reales del país y del pueblo"."La respuesta de uno o dos líderes de la oposición no representa la opinión ni la posición de toda la resistencia. En algunos sectores, entre los dirigentes, los emigrantes, los que apoyan al rey Zahir Shah y entre los intelectuales que residen en el exterior de país, pero sobre todo entre los comandantes militares, nuestras propuestas han tenido un eco positivo", afirma el líder afgano, Mohamed Najibulá, al referirse a los repetidos llamamientos hechos a la oposición armada para que buscar una solución negociada.

El ex rey Zahir. "Según nosotros, Zahir Shah podría desempañar un papel constructivo, dentro de ciertos límites, siempre y cuando tenga en cuenta la realidad política de forma actual y objetiva".

Estados Unidos. "Estábamos seguros de que la retirada de las tropas soviéticas se traduciría en una oportunidad para que diversos países occidentales normalizasen sus relaciones con Afganistán, sobre todo aquellos que tenían una aproximación irreal a la situación afgana. Hoy no sólo nosotros deseamos un cambio radical de la política norteamericana, sino que también en el mismo círculo estadounidense comienza a pedirse al presidente Bush una revisión de su línea que tenga en cuenta el nuevo desarrollo de la situación".

El acuerdo de Ginebra. "Estados Unidos tiene que respetar su firma del acuerdo de Ginebra. Cesar la ayuda militar a la resistencia. Pakistán no deberá interferir más en esta guerra. Ha de prohibir el uso de su territorio a la oposición, privándola de todas las ventajas estratégicas de que hoy goza. El respeto íntegro del acuerdo de Ginebra es la única vía para la solución del problema afgano. Incluso Benazir Bhuto [la primera ministra de Pakistán] ha debido reconocer que la solución militar no tiene ninguna posibilidad de éxito'.

Democracia. "Nosotros hemos pavimentado el camino hacia la democracia. Hemos propuesto elecciones generales. ¿Por qué hay quien tiene miedo a esta salida democrática? Ningún documento del PDPA habla de un programa comunista o socialista. El Partido Popular Democrático de Afganistán es un partido nacional y democrático que opera en el contexto de los intereses tradicionales y nacionales de¡ pueblo afgano. Por esto rechazamos cualquier programa, sea del Este o del Oeste, y toda ideología que no se conforme a la condición y a la tradición afgana. La propaganda occidental, que nos coloca la etiqueta de comunista, deberá comprender que está rindiendo un flaco servicio a los propios intereses del mundo occidental", afirma el presidente.

El Partido Popular Democrático de Afganistán. "El PDPA sólo quiere una representación proporcional a la función que quiera otorgarle la sociedad afgana. Por ello, al contrario que la resistencia, no tenemos miedo a participar en unas elecciones generales. Nuestro partido es la mayor organización política de Afganistán. Estamos seguros y convencidos de que en esas elecciones el pueblo afgano dará todo su apoyo al PDPA. Pero es cierto que la voluntad y la decisión del pueblo deberá ser siempre respetada y observada", añade Mohamed Najibulá al preguntarle qué pasaría si las elecciones convirtieran la organización que preside en un partido minoritario.

Copyright EL PAÍS / La Repubblica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0031, 31 de mayo de 1989.

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